No sé si esto es normal cuando superas la treintena, pero mis amigos controlan cada aspecto de mi relación. Es agotador.
Hace unos meses, unos amigos me presentaron a un chico muy majo, monísimo, de los que enamoran a las madres. Es una persona que siempre ha estado ahí para todo. Total, que nos gustamos y empezamos una relación.
Como en todos los comienzos, empezamos a pasar más tiempo juntos que con estos amigos, aunque seguíamos viéndonos en citas importantes. Pero esto no era suficiente para ellos, de modo que cada vez que nos juntábamos nos echaban en cara que ya no nos veíamos, de muy malas formas. E incluso llegaban a preguntarnos a cada momento que dónde estábamos, a planearnos los fines de semana para estar con ellos… Sí, planearnos el fin de semana de modo que hiciésemos lo que ellos querían.
Son un grupo de unas 5 personas y creo que tienen demasiado tiempo libre porque, cuando nos negábamos a ir o se negaba él y yo iba, o al revés, se enfadaban y cuando no estábamos ninguno de los dos delante comenzaban a criticarme a mí, porque yo había cambiado a este chico y lo estaba alejando de ellos. Como si fuese de su propiedad… sabéis por dónde voy ¿no? Mi pareja iba cuando quería y cuando no, se quedaba en casa conmigo o se iba con otros amigos y por mí genial. Él antes estaba más con ellos y cualquier plan le venía bien, ahora con novia, le apetecían otros planes. Y todo muy lícito.
Sigo, durante unos meses nos hemos alejado más aún de ellos porque estos comportamientos eran muy tóxicos y hemos salido con otros amigos y todo guay. Pero como pareja sufrimos una pérdida importante, ellos se enteraron y, lejos de hablar con los dos, solo le escribieron a él para decirle que lo sentían. De mí, ni una palabra… Eso me dolió bastante. Quizá porque esperaba que dejasen las diferencias de lado en un momento así para decir dos palabras. No entraré en detalles, pero cualquier persona con un mínimo de empatía y saber estar, lo haría.
Ellos ahora quieren arreglar la relación, pero no conmigo o con los dos, yo soy lo peor y echan pestes de mí de forma reiterada afirmando en varias ocasiones que de mí no quieren saber nada, pero a él no lo quieren perder, quieren que todo siga como si nada hubiese pasado. Literalmente. Borrón y cuenta nueva.
La verdad, me incomoda bastante ahora que mi pareja pase tiempo con personas que han sido crueles conmigo. No quiero tener a estas personas en mi vida, pero no soy nadie para manifestarle a mi pareja que me duele que mantenga contacto con ellos. Mi pareja es una persona muy pacífica, no le gustan los conflictos, pero me duele que sigan en su vida porque ellos han cruzado una línea que no debían y parece que eso, no tiene ningún tipo de consecuencia.