Es época de desnudarse. De contar tu historia. De escuchar otras historias y de luchar para que no se repitan.
Sufrí cyberbulling, por parte de una persona a la que había considerado mi mejor amiga. “Que olía mal, que no me duchaba, que era fea y que estaba sola”. Pedí ayuda a gritos pero nadie se quiso meter, con la excusa de que “eran amigos de ambas y por tanto, no querían discutir”.
También sufrí bullyng, o más bien maltrato psicológico, por parte de un chico que no me conocía de nada.
“Das asco, ojalá no existieras para que la pandilla fuera perfecta, todas están buenas menos tú, fíjate cuánto liga Fulanita, a ti no te querrá nadie, vomita y hazle un favor al mundo.”
¡Oh, si, claro, voy a ponerme a vomitar para que tú estés contento, o mejor aún, me mato y así desaparezco de tu vida, no te jode!
Como podréis imaginar mi autoestima estaba por los suelos y más allá. Así que cuando cambié un poco de aires y se comenzaron a fijar en mi, a reírse de mis gracias (y no de mi) y a decirme que era guapa, se “me subió a la cabeza”. ¡Si, señor! Ahí que me ponía un vestidazo e iba directita a comerme el mundo.
Pero claro, de repente al mundo le parecía que tenía “demasiadas relaciones”, que era una facilona, que no tenía filtro y que me comportaba como un tío. Incluso hicieron una apuesta para ver quien se liaba antes conmigo. Algunos empezaron a decir que no merecía que me quisieran porque yo era incapaz de querer a nadie. ¿Hola?
Me intentáis meter en la cabeza que soy un asco y que no le gustaré nunca a nadie, y cuando le gusto a algunos y exploro mi sexualidad doy asco y no merezco, de nuevo, que me quiera alguien.
Al final tendré que cumplir con todos los estereotipos de belleza, taparme de pies a cuello y comportarme como una delicada e inalcanzable señorita, que es lo que gusta en una mujer.
¡Ah, no, que entonces me llamaréis estirada!
A día de hoy tengo un círculo pequeño de amigos, una pareja que me quiere y casi nadie me da a like en instagram. Pero es que chic@s, hay gente que no está hecha para ser popular y que es feliz así,; ¡con pocos pero buenos!
Así que haced, sed y decid lo que os salga del puchi sagrado. Respetad a los demás y si veis algún caso de bullyng, ayudad en todo lo que podáis.