Hola chicas y chicos.
Ando con la cabeza hecha un lío y necesitaba desahogarme un poco y ver opiniones neutras sobre el tema.
Como supongo nos ha pasado a muchos estos días de cuarentena, la soledad se nos ha hecho cuesta arriba. Pues bien, yo vivo fuera de España desde hace un tiempo (bastante) y he «jugado a Tinder» de todas las formas posibles y las conversaciones muchas veces acaban en sexo o se quedan en las típicas preguntas de «¿qué haces viviendo aquí?» o «¿por qué elegiste este país?» y poco más…
Total, que hace 1 mes unos amigos me dijeron que Tinder había abierto la movilidad geográfica y me dije: «Mira nena, ponte en España, que seguro que las conversaciones van a ser más divertidas y al menos te entretienes.» Maldita sea la hora en la que se me ocurrió esto…
Y al lío, me puse a «jugar» en una ciudad cercana a la mía a la que solía ir mucho cuando vivía en España y BOOM, hice match con un chico aparentemente majo y físicamente mi tipo 99.99%. Empezamos a hablar y todo surgía con mucha facilidad (Como en casa, en ningún sitio). Como la cosa iba adelante, propuse un juego que os recomiendo a todas/os, las preguntas alternas: yo hago una pregunta y luego tú y así nos vamos conociendo en función de nuestras dudas y ya de paso, podemos ver también qué intenciones lleva la otra persona. Iniciamos el juego y de nuevo todo super fluido, todo empezó un poco inocente y fue subiendo la intensidad….. ya tu sabehhhh! xD
Total que al día siguiente nos dimos el whatsapp y hemos estado enganchados desde la mañana a la noche de una forma totalmente incomprensible. Sin pensarlo, nos pusimos a hacer planes de futuras vacaciones, cosas que queremos hacer juntos, similitudes en pensamientos, gustos e ideologías que flipas….incluso, nos hemos puesto on fire en varias ocasiones (bastantes) y hemos acabado haciendo sexting (sexo online, por si acaso no entendéis)…

Recapitulo, llevábamos hablando 3 semanas y nos estábamos montando la película de nuestras vidas, pero STOP, estamos a p***s 5000km de distancia y no hay vistas a que eso vaya a cambiar, y menos ahora… Entonces nos tocó poner un poco los pies en el suelo y hacer declaración de intenciones. Por mi parte le dije que no quería dejar de sentirme como lo hacía con él y no iba a poner freno, por su parte me dijo que le encantaba como se sentía conmigo, pero no podía evitar controlarse, pero que le encantaba y para nada quería dejar esta situación…
¿Por qué os estoy contando esto? Pues simple (o no), resulta que lleva una semana bastante callado, siempre que le escribo hay respuesta (no monosílabos o ignore), pero ya no veo por su parte una intención de más… Puesta en esta tesitura, le fui sincera y le pedí lo mismo y le dije que si necesitaba espacio, si prefería que cogiéramos distancia, que yo lo respetaba y lo hacía, pero él me dijo que no quiere eso, pero que está bastante de bajón por cosas de su trabajo y que no le apetece hablar tanto, pero que no tiene nada que ver conmigo, porque le sigo gustando mucho, aunque evidentemente le preocupa la distancia…
Es demencial todo y me siento super estúpida de pedir consejo por algo tan irreal, pero de verdad…
No quiero dejar de intentar algo que puede ser estupendo, pero me da miedo por la distancia y por otra parte, no sé si creer que es verdad lo del bajón o dar por acabado un poco todo…. Lo que tengo claro es que esto me está afectando de forma personal y psicológica…me paso el día mirando el teléfono por si me ha escrito o respondido, pero eso a pasado de estar mañana y tarde chateando a tener 3 o 4 conversaciones esporádicas de 5min al día….
¿Qué me recomendáis?
Muchas gracias y perdón por el párrafazo…
Besos
Mel