Buenas,
Vengo a contaros una cosa que me ronda la cabeza. Tengo 25 años. Trabajo en una comunidad autónoma lejos de mi familia, porque aquí puedo trabajar de lo mío con cierta estabilidad e ir ganando experiencia. Gracias a estar aquí, he conocido por fin a alguien con quien me gustaría compartir mi vida, algo que me ha costado mucho encontrar porque soy bastante exigente en ese sentido. Encajamos muy bien, coincidimos en valores y en todo lo importante. Estamos enamorados. Le conozco desde hace años, aunque empezamos lo nuestro hace meses. Él está en una comunidad cercana a la cual estoy yo ahora mismo, nos vemos cuando podemos.
Por desgracia, aunque estemos en una etapa inicial de la relación y sea pronto para ello, pronto tendré que tomar algunas decisiones de gran importancia en mi vida. Deberé elegir en qué comunidad autonómica me presento a las oposiciones.
Lo más fácil y lógico es hacerlo en la mía de origen, lo que todo el mundo me aconseja. Es más fácil sacar plaza, sé cómo funciona, sé que puedo tener una muy buena nota (ya la tuve). Pero sé que, si saco la plaza, cosa que veo factible dado el ratio, tendré que esperar con suerte 2 años, sino 5 o 6, hasta poder cambiarme de comunidad. Él no podría trabajar de lo suyo en mi comunidad, y también son años claves para él. Tengo miedo de que si sacara plaza, la relación se iría al traste con tantos años de distancia.
Si lo intento en la suya, o en alguna cercana a la suya, aparte de ser más difícil, si luego pasara algo con la relación… Soy una persona sociable, me he mudado varias veces y sé que me las terminaría arreglando, aunque sería un poco marrón.
Y no sé. Todos me dicen que primero la plaza y luego ya se verá lo demás. Pero he tardado mucho en encontrar a alguien compatible conmigo, no es ninguna tontería para mí, como para arriesgarlo de esa manera sabiendo que si lo consigo en mi comunidad no creo que podamos vivir juntos hasta dentro de 6 años. Mi familia me juzga mucho por siquiera plantearme intentarlo en su comunidad. Todo el mundo lo despacha diciendo que luego ya se encontrará la manera, como si fuese tan fácil. Yo misma ya no sé si es una locura pensarlo. Odio que sea tan difícil.
