No cedas, toda la vida se ha puesto el del padre primero cuando toda la carga la ha llevado siempre la madre. Ahora por suerte suele ser diferente pero nos comemos el embarazo y el parto sí o sí. Si encima ya estaba hablado no hay nada que hablar, y su familia no tiene ni voz ni voto en esta decisión.
Cuidado con que vaya él a inscribirlo y te la juegue, para mi sería motivo de separación. Lo que sí puedes hacer para llegar a un acuerdo es que él tenga la última decisión sobre el nombre.