Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Esta es la pregunta que llevo haciéndome desde que me creé el perfil en Tinder. Hace cosa de unos días que tengo perfil en esta aplicación, pero me da muchísima vergüenza poner mi foto, y me han dicho que aún sin ella, puedes hablar con gente y conseguir conectar. Además, me gusta la idea de que el físico no sea lo primero que entrar por los ojos y sí lo sea la conversación. Sé que igual no sea el sitio ideal para jugar sin foto pero bueno, estoy probando.
La historia es que he conseguido hacer match con alguna gente. A algunos se les ve a leguas la intención y no me gusta la actitud así que adiós, pero…hay un par de personas con las que parece que las cosas avanzan bien, la conversación fluye y me siento bastante cómoda.
La idea aparentemente es quedar y vernos en persona, sin habernos visto antes en foto, al menos con uno de estos chicos.
Aquí viene la pregunta: ¿debería avisar de que estoy gorda? Sé que no es más que un rasgo de mi corporalidad, pero también sé, al igual que vosotras, que el hate al cuerpo gordo es importante y que no todo el mundo está dispuesto a tener una cita con una gorda, aunque seamos bellísimas personas.
Avisar me refiero también a explicarle cómo soy, o a enviarle una foto, de momento ninguno de los chicos en cuestión la ha pedido, pero por una parte me siento como en la obligación de hacerlo yo. Por otra, me enfada pensar así porque si le gustas a alguien no debería ser por el físico pero…yo qué sé, mi cabeza se pone en doscientos escenarios que todavía no han sucedido y no para de jugarme malas pasadas.
Intentad poneros en la situación de una persona bastante insegura, a la que no le gusta su cuerpo pero que lucha cada día por quererlo un poquito más. Me da miedo ser rechazada y sé que eso le haría pupa a mi autoestima, aunque también sé que si esto sucede, no es ahí. ¿Qué haríais? ¿Explico o enseño como es mi cuerpo, o hago como si nada y aparezco en la cita y que pase lo que tenga que pasar?
