Hola a tod@s!!!
Me encanta leer muchas de las historias que publicáis por aquí, me hacéis sentir bastante mejor, y sobre todo sentirme menos «bicho raro».
Veréis; vengo a contar un poco mi vida, de ella la familiar.
Desde los 11 meses viví con mis abuelos, porque mi padre se marchó de casa, dejando a mi madre sola con mi hermana que entonces 8 años, y mi hermano recién nacido.
De mi infancia tengo recuerdos agridulces, ya que en el colegio era una niña «rara» por no vivir con sus padres, sumando que también era una niña muy sentida, por nada lloraba, y sumale que por ello sufrí bouling. Cada fin de semana tenía que ir a ver a mi madre y mis hermanos, o a otros familiares siendo mi infancia un poco caos por el hecho de que tenía que ir de un sitio a otro sintiéndome un bufón de la corte.
No obstante, y a pesar de todo eso siempre he intentado superarme. Tuve mis amigos en el barrio, en el colegio mi situación parecía que se iba haciendo más normal…
Cuando me quedaba en casa de mi madre que eran en las vacaciones de Navidad y verano, trataba de «arrimarme» a mi hermano y mi hermana. Pero veía que ellos hacían sus planes. Cuando éramos más pequeños jugaban ellos en la habitación y a mí no me decían nada, y cuando ya fuimos más mayores salían juntos y no contaban conmigo.
Pero una noche casera de borrachera que compartí con ellos, mi hermana me confesó que ella a mí me apreciaba como a una prima, no como a una hermana. Y eso, me dolió porque os prometo que hacía lo posible de ayudarles como una hermana más. Pero claro… A la hora de coger dinero prestado (a fondo perdido) o querer incluso poner un coche de mi hermano a mi nombre (que eso menos mal que no se dió el caso) para eso sí era hermana.

La primera vez que vi a mi padre por primera vez fue cuando yo tenía 13 años, y fue porque me enteré de chiripa que mis hermanos pasaban fines de semana con el. Y a mi, nadie me dijo nada, ni mi madre ni mis hermanos para haber tenido la oportunidad de conocerle ya que ellos llevaban muchos años viéndole (eso lo descubrí por unas fotos que vi, que ambos eran muy pequeños.)
Entonces le dije a mi madre que me diera el teléfono de mi padre, que quería conocerlo.
Cuando llegue al barrio donde yo vivía con mis abuelos me compré una tarjeta de telefónica de 1000 ptas que se metía en el teléfono de la cabina.
Hablamos, y quedamos para el viernes siguiente.
Fue bonito el encuentro, pero para mí doloroso porque nadie había contado conmigo para conocer a mi padre.
Hubo un tiempo en que si había contacto con la familia de mi padre, íbamos a bodas quedábamos con mis tíos y primos…
Volviendo a la convivencia mis abuelos, llega la adolescencia, y yo ya trabajaba. Con 17 años conozco al que sería mi novio durante 3 años. Y mi abuelo me dice que para venir con un bombo a su casa, que me fuera a casa de mi madre.
Y eso hice, pero sabéis que pasó cuando estuve ahí? Que mi hermana me dijo que la parecía mal que me hubiese ido con ellos cuando las cosas con mis abuelos no iba bien.
Al igual que mis hermanos, le daba a mi madre la mensualidad de 300€.
Y al cabo de unos meses me fui a vivir con el que entonces era mi novio. (Pero eso es otra historia.)
A día de hoy estoy con mi actual pareja, ya son muchos años juntos, gracias a él puedo levantar cabeza por así decir. Porque aún me sigue doliendo ver en las redes fotos de ellos juntos e incluso con mi madre, y parezca que yo no exista.
Pero bueno… Tendré que asumir que solo soy hermana en apellidos, no?