Yo en mi momento no lo hice, y me pesará toda la vida.
Sabía que con el otro no iba a ninguna parte y que duraríamos dos meses, pero me ni me atreví a dejar a mi mozo.
Lo pasé fatal porque uno tenía algo que el otro no tenía, un comedero de olla horrible y un llanto constante que no puedes compartir porque..»si quisieras a tu pareja no te habrías fijado en otro».
Por eso siempre empatizo con el que se porta mal, que sin justificarlo, lo entiendo.
No he vuelto a tener pareja desde aquella porque pienso que siempre me faltará algo esté con quién esté, que ya va en mi carácter inconformista.
Si lo hubiese dejado seguro que cuando el otro me mandase a tomar por culo o se hartara de mí me daría un «ay dios mío qué he hecho, he dejado a mi novio por un gilipollas» lo cual no sería un pensamiento acertado, porque lo que sí era cierto y objetivo era que me faltaba una chispa en mi relación.
También pensaba que mi relación seguiría estando bien si el otro no se cruzase en mi camino, pero tampoco es un pensamiento correcto. A tu relación le falta algo pero lo ves cuando otro te lo da y no antes. Con el tiempo lo acabarías viendo, eso está claro.
Así que años después confieso que de lo que más me arrepiento en esta vida es de hacerle caso a la lógica y no a mi corazoncito.
No soy una persona cursi ni nada pero creo que con el tiempo dejamos de sentir, quizá por la sabiduría, las decoraciones, no lo sé….y yo creo que si algo te sacude como en la adolescencia cógelo tía, que la vida son dos días.