Hola buenas! Me llamo Amparo y estoy hasta el toto de mi marido.
Ayer cumplí 30 años y ya fue el colmo. Soy cero materialista pero es que el tío tiene los huevos del tamaño de un tanque. Llevo toda la vida recibiendo por su parte regalos que a mi me la sudan: una cafetera con la que el andaba loco, visitas gastronómicas a churrasquerias siendo yo vegetariana, juegos de la play de los que no tengo ni papa, unos airpods para ir a correr y yo no corro… Y así sucesivamente.

A mi es que me da la risa cuando mi marido viene con un regalo porque sé lo que hay. Pero es que lo de esta vez ya me ha sentado un poco peor. Porque no siempre se cumplen 30 y de esta vez no tiene excusa y se le vio el plumero. Me ha venido todo feliz con un paquetito y al abrirlo me encuentro una caja de estas de smartbox: vale por una experiencia de velocidad (1 hora conduciendo un formula 1). A ver como os lo explico… Yo no se conducir!
Ni unos pendientes, ni unas flores o unos bombones… Es que una caja vacía y decirme que me regalaba todo su amor, hubiera sido mejor! Le he dicho que se ha pasado 20 pueblos y que se olvide de regalos por mi parte por un tiempo. De verdad mi marido es un cacho pan pero cuando quiere es gilipollas del todo.