Yo he ido de putas unas cuantas veces, y os aseguro que su visión del tema no tiene nada que ver con la de quienes se rasgan las vestiduras porque una mujer o un hombre se acuesten con alguien por dinero. De hecho, opinan que prohibir la prostitución sería una medida retrógrada y sobre todo paternalista, como si se las considerase unas pobres mujeres a las que hay que salvar de sí mismas. Y pensar que ir de putas consiste en pagar por violar a alguien es una salvajada que no merece ni ser debatida porque se desmonta por sí sola. Otras cosa, evidentemente, es la trata, que sí debe combatirse por todos los medios.