Hola gente!
Vengo a indignarme porque, por más que me duela, eso es todo lo que puedo hacer. No puedo decir de quién hablo porque me puedo buscar un problema legal, y mira.. sólo me faltaba para el combo en la vida.
Os cuento… (va a ser largo)
Soy GORDA. Toda mi vida he sido gorda. Y para más inri tengo una hermana hiperdelgada que le cuesta engordar (cruel, mundo cruel), otra en «el punto medio», que es el punto en medio para todo ¿me entendéis no? Y mi madre «pierde peso milagroso». No, milagroso no, se quedó delgadisima tras una depresión y ahora le parace que perder peso es fácil. FETÉN.
Pues ahí, con esa vida de haber visto de todo, que sé que las mujeres son todas diferentes, todas bellas y todas magníficas sean como fueren físcamente (si luego sois malas personas, ya es pa’ otro cuento) me encuentro con esto.
Trabajo de ilustradora autónoma y POR FIN, conseguí un proyecto que parecía bonito, dibujando mujeres «REALES», para lanzar al mercado una marca bodypositive de productos desde cosméticos hasta complementos nutrionales o algo así (no me quisiern dar muchos datos). Pero recalcaron todo el rato «MUJERES REALES». Así que me puse a ello y busqué mujeres de todo tipo, musculadas, delgadas, gordas, altas bajas, mayores, jóvenes, etc. Vamos, de tó!
Y entregué las ilustraciones como me pidieron. Qué feliz estaba! Había salido todo rodado. Había dibujado mujeres con sus curvas, que me encantan, y para un proyecto con un mensaje muy bodypositive (que encima se consideran ellas bodypositive.. es que manda…) «estamos como queremos».
Y la burbuja de felicidad me explotó en la cara. Recibo un correo donde me mandaban los comentarios textuales de las que encargaban las ilustraciones. Basicamente en todas las ilustraciones que sale una chica gorda o con algo más ancho de la talla 42-44 que lo adelgace.
Me quedé helada mientras me hervía la sangre. Seguro que conocéis la sensación. Resulta que las muejres gordas no somos reales, pero agarrate al carro que vienen curvas Manolete, es que quieren dar una imagen de mujeres que se suidan. Ajá…
Y me indigné. Porque se vuelven a aprovechar de nosotras. Se aprovechan de nuestra lucha diaria para vender, para llenarse los bolsillos y les importa una misma mierda si te quieres o no te quieres. Que sí, que te quieras pero con mi bote de vete tú a saber qué y con la talla 44. MANDA COÑONES.
Y sí, entiendo que son negocios, que no son ONGs. Pero BASTA YA de aprovecharse del débil para vender a mansalva. Estan haciendo del movimiento femisnista y bodypositive una moda, un mercado Y SON PRINCIPIOS SEÑOROS, NO VESTIDOS.
Gracias por leerlo todo, o lo decía o explotaba. <3 para todas.