Hola a todos, necesito compartir una historia personal muy importante para mí, porque creo que es necesario que se entienda lo que supone vivir con Estrés Postraumático Complejo (TEPT-C) y cómo las relaciones tóxicas y la manipulación pueden profundizar ese daño. Creo de verdad que es una historia que puede dar visibilidad y ayudar a otros con este problema.
Voy a ello: tengo TEPT complejo, que es un trastorno derivado de abusos y maltratos prolongados, especialmente en la infancia y adolescencia, que afecta mucho a mi estabilidad emocional y a mis relaciones. En mi caso, crecí sufriendo maltrato psicológico en casa, con mi madre y hermana, además de bullying en el colegio y el pueblo donde vivía, y posteriormente en la universidad. Eso me dejó heridas muy profundas. Es importante remarcar aquí que si no eres consciente de lo que te pasa, tiendes a estar cómoda en los ambientes abusivos, y por eso se repite tanto el maltrato, sobre todo si no eres consciente de la raíz del mismo (en mi caso, mi familia).
En la universidad conocí a un chico con quien sí había un cariño y amor real, ambos queríamos intentarlo. Sin embargo, apareció otra persona —una amiga común— que empezó a manipular la imagen que teníamos el uno sobre el otro. Quiero destacar que no fue un caso aislado, antes había hecho lo mismo a otra chica del grupo, hablando mal de ella y poniendo a todos en su contra, solo porque ella señalaba sus faltas de respeto. Esa chica terminó yéndose porque el día que hablaron mal de ella delante de mí, yo decidí contárselo porque me parecía injusto, pues ella no había hecho nada, solo responder a faltas de respeto de la manipuladora.
En cuanto a mí y a mí ex, esta persona empezó a manipular la situación para que él creyera que debía alejarse de mí, creando historias falsas en las que me pintaban como dependiente, mala persona, exagerada, loca y criticaba todo lo que decía y hacía. Poco a poco el resto de las chicas empezaron a sumarme a ella. Luego dijo que yo hacía campaña contra ella, cuando yo no me metía con nadie. Mi ex empezó a tener dudas entre lo que veía que era yo y lo que le decían las chicas, y se alejaba siempre de mí.
Algunos ejemplos de cosas que me hicieron: me enteré por Facebook de que él tenía novia desde hacía bastante. Una noche me enteré de que todas lo sabían y no me habían contado nada, y yo iba a hablar con él para intentar volver, pero me encontré con esa situación y les expresé que me molestaba que no me lo hubieran dicho. Su respuesta fue decirme que no era para tanto, que no exagerara, que pensaban que yo ya lo sabía. Estando juntos él y yo, antes de esto, él empezó a tener dudas, alimentadas por esta chica manipuladora del grupo, me dejó y quedé con tres de ellas por ese motivo, y estuvieron todo el rato hablando de lo maravilloso que era él y lo bien que se lo pasaban con él. Otro día, sabiendo que yo estaba destrozada en casa, con menos de una semana desde la ruptura, y después de la quedada en la que habían hablado maravillas de él, una de ellas envió una foto con él al grupo pasándoselo en grande. Además, se metían en todo lo que pasaba en nuestra relación: cuando iba a presentarle a mis padres, una de ellas empezó a sembrar dudas y a hacer comentarios hirientes, diciendo que era demasiado pronto, que nos estábamos precipitando, etc. Y mil cosas más. Recuerdo que yo me fui a Australia un año, el año de antes, le conté mi decisión a la manipuladora (entonces yo confiaba en ella), y en privado estuvo diciéndome que no hiciera locuras, que ella no se iría…y yo, como persona independiente que soy, hice lo que me dio la gana. Durante ese año en Australia, ninguna me preguntó ni una sola vez que tal estaba, solo hablaba con ellas si yo les preguntaba, y recuerdo que al llegar les envié un día una foto de unos rascacielos con niebla, una foto bastante impactante la verdad, y su respuesta fue un simple «ah, que bien», y cambiar de tema. Cuando volví de Australia me encontré un entorno super hostil, donde parecía que ninguna me aguantaba. No entendía nada. El único que estaba igual era mi ex, con quién había hablado durante mi viaje casi todos los días al principio, y habíamos quedado en intentarlo poco a poco a mi vuelta.
Quisimos intentarlo, pero cada vez que pasaban unos días, él se echaba para atrás diciendo que no quería hacerme daño, que pensaba que si estaba conmigo me iba a hacer daño, algo que yo jamás entendí. Me terminé yendo del grupo porque la última vez que quedé con ellas fue la gota que colmó el vaso: conocí a mi actual pareja y quería presentárselo a las chicas, pero ellas le trataron de forma muy irrespetuosa. Incluso el día que se lo iba a presentar les pregunté si iba a venir mi ex, porque a mi pareja le incomodaba conocerle, y si él venía yo iría a la quedada pero mi novio no; si no venía, aprovechábamos para presentárselo. Me dijeron que no iba a venir, pero en la quedada le recibieron mal, no le preguntaron nada y le miraban con cara de asco todo el rato. Salimos a la calle y nos encontramos “casualmente” con mi ex y un amigo suyo, en pleno centro de Madrid. Nos saludó a todos, y al irse una de ellas me dijo: “¿Ves, a que te ha venido bien verle? Ya te has quitado la tirita de golpe.” Me quedé helada sin saber cómo procesar eso, porque no tenía que quitarme ninguna tirita, solo quería que ellas conocieran a mi pareja. Años después supe que mi ex pensaba que yo no podía verle, que era incapaz de verle y que ellas me estaban haciendo un favor.
Hace aproximadamente un año empecé a tener muchas pesadillas con este chico y con mi madre, y me costó mucho decidir si contactarlo o no. Finalmente lo hice porque no podía seguir adelante con tantas dudas, necesitaba ordenar la historia y el trauma para poder integrarlo y superar el dolor, dejar las pesadillas diarias atrás, y superar disociaciones que tenía. Era necesario para mí, y mi pareja me apoyaba.
Hablamos de muchísimas cosas y pasaron situaciones bastante fuertes. Él me contó, por ejemplo, que las chicas no me soportaban y que decían que yo hacía campaña contra la manipuladora. Muchas veces me trataba como si tuviera un problema, como si estuviera enganchada a él y fuera débil, y eso me llamó muchísimo la atención. En ese momento yo no tenía la historia clara, fui uniendo las piezas después, porque terminé pensando que él nunca me había querido. Sin embargo, él me dijo que se arrepentía de haberme dejado y que creía que seguiríamos juntos. Hubo muchísimas idas y venidas en ese momento, y, a pesar de que yo le conté que tengo TEPT Complejo, él creía que yo había contactado con él para volver, cuando lo que necesitaba era integrar el trauma para poder seguir adelante.
Un día, mientras estábamos hablando de cerrar la historia y ayudarnos a sanar heridas mutuamente, me bloqueó en WhatsApp sin explicación. Habíamos quedado en volver a contactar más adelante para intentar tener una amistad, pero a las pocas horas me bloqueó diciéndome que se lo había pensado mejor y que no quería tener contacto conmigo. Por el trauma, tuve un ataque de pánico y un dolor en el pecho que duró cuatro días. Fue como revivirlo todo otra vez, como volver a esas dinámicas y a los abusos.
Después me terminó desbloqueando porque le envié un mensaje dolida, no queria callarme. Él me contestó queriando quedar con una urgencia brutal cuando veía que le perdía, y cuando quedamos para hablar bien todo, me dijo literalmente: “mira lo que te provoco,” como si mi reacción a su bloqueo fuera culpa mía y bloquear a alguien no fuera algo dañino. Toda la quedada me trató de enganchada y de loca, y al final, después de aquello, le envié un mensaje para recuperar mi voz, un mensaje del que estoy orgullosísima y mi terapeuta también. Le vine a decir que se dejó manipular, que me hizo muchísimo daño, que en el pasado viví abusos y maltrato familiar, que pedí ayuda y que todos me abandonaron, que me dejaron sola, y que él prefirió escuchar lo que decían otros, me abandonó. Y le dejé claro que no soy dependiente, ni enganchada ni loca, sino valiente, fuerte, sentimental, empática y leal a los que me quieren. Que tuve una paciencia tremenda y unos cojones para aguantar todo eso.
Quiero que quede claro que esto no es un simple drama ni una exageración. Vivir con TEPT complejo significa llevar una carga muy pesada, con heridas emocionales profundas y recuerdos difíciles que afectan la vida diaria, la autoestima y la capacidad para confiar en otros. Durante estos años he sufrido pesadillas, disociaciones, flashbacks y alucinaciones disociativas, me he sentido culpable por los abusos, he sentido vergüenza y me he sentido más sola que la una, incomprendida e invalida. Me ha costado recomponerme muchísimo, años. Esto no tienen nada que ver con exagerar ni con no pasar página, sino con lo que es el estrés postraumático, porque este episodio me generó un trauma tremendo que no comprendí hasta hace tres años, y ahora me esta costando años de mi vida volver a estar entera o, al menos, poder vivir con ello sin que me consuma. No es ninguna tontería.
Si alguien ha pasado por algo parecido, o quiere apoyar y entender mejor, agradecería mucho poder compartir y escuchar experiencias. Agradecería también que se abstengan las personas que vayan a criticar de forma destructiva, porque el trauma es muy jodido. De hecho, si veis a alguien así, no dudéis en apoyarle. Gracias por leer.