Soy de esas personas que les cuesta decir no.
Normalmente, no es que me suponga un mundo hacer cosas por la gente, pero llega un punto en que ya cansa que la gente lo tenga de hábito.
Hace cosa de un mes, una de mis amigas me pidió que la ayudara con la mudanza, ella no tiene coche y la verdad es que le hacía falta. Al principio dije «bueno..» pero después le dije que este finde me habían invitado a una fiesta y que si no tenía otra persona que le pudiese ayudar.
Al momento noté el enfado en su voz. Me decía que ahora a tres días antes le hacía una putada porque ya contaba conmigo y no sé qué más. Educada, pero enfadada. Y ese tono de enfado activó algo en mí que hizo que Ira tomase el control de los mandos, y empezó a escupir verdades como puños. Le dije, educadamente, que realmente hacía un año que no sabía nada de ella, que nos veíamos por la calle y ella siempre estaba contenta que tenía muchas amigas aquí y allá y que siempre tenía plan y que estaba muy liada, que por eso no daba señales de vida, y que por qué no llamaba a la gente con la que andaba. Su enfado aumentó y me dijo que ellas no podían que solo se veían de pascuas en viernes para alguna fiesta, y que como conmigo tenía más confianza porque me considera amiga de verdad, no como a ellas, me lo podía a mí.
Algo más le insistí en que yo me quería ir el finde, que si no se lo podía pedir a su familia, y también algo me dijo que no los quería molestar por no sé qué y que si no quería ayudarla que lo dijese y que no la marease. Entonces le dije, «no es que no te quiera ayudar, es que si tienes opciones, no me quiero quedar sin irme este finde a esto». Me dijo que estaba flipando, que no sabía que era así pero que ahora ya sabía que clase de amiga tenía, que me fuera que ya se zafaría.
La cara de tonta que me quedó fue indiscriptible. Le dije que bueno que ahora me pasara a la categoría de colega como las otras y que solo me llamara para salir.
Yo no creo que me pasara. Creo que tiene morro y que me intentó hacer chantaje emocional. No es la primera vez que me pasa cuando digo «no», pero lo que me duele es el «no sabía que eras así». No lo entiendo, ¿así cómo?’
