Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Llevamos dos años juntos, no convivimos ni nada pero todo bien.
No hay señales raras. Nos llevamos bien, nos cuidamos, hay confianza.
Pero cuando él se va de viaje por trabajo y me pide un nude… me lo pienso mucho.
No porque no me apetezca a veces sí me apetece. Pero me entra como un miedo o una vocecilla que me dice: “¿y si un día rompéis? ¿y si la guarda? ¿y si alguien la ve?”
Me pasa siempre. Le mando la foto. Y luego paso 10 minutos arrepintiéndome.
No porque no confíe sino porque no me fío del futuro.
Porque he visto cosas y sé lo fácil que es que una foto acabe en un grupo de WhatsApp o en un móvil en una fiesta.
Y nunca se lo he dicho porque no quiero que piense que desconfío. Pero es que me siento vulnerable.
¿A alguien más le pasa esto?
