Hola bonita.
En casa hemos tenido un problema pare ido con una perrita que acogimos hace un año. Ahora ya la hemos adoptado.
Se hacia pis continuamente, en todas partes, pero sobretodo en la cocina. Llegó a orinar se en el sofá, en sus camas (tenemos otra perrita también) y en la cuna de la nena.
No era incontinencia, tampoco tenía mucho interés en bajar a la calle a hacerlo. También estuvo una temporada haciéndose caca.
Era insoportable. No sabíamos por donde nos íbamos a tropezar con las minas.
Ella tiene una insuficiencia cardíaca, pero estaba medicada.
Al final le pusimos un empapador en la cocina, y al menos mea a ahí casi siempre. Le costó meses.
Es mayor (11 años) y por lo visto, no la habían sacado nunca a la calle a hacer sus necesidades, y en el campo o jardín, no tenían problemas. Así que meaba cuando tenía ganas…
Conforme fue haciéndose a nosotros, yñ sintiéndose parte de la familia, fue cambiando la pauta.
La dejamos de medicar porque le sentaba mal.
La caca dejó de hacerla en casa pronto, pero el pis le ha durado hasta este verano. La clave fue que estuvimos dos semanas en el compo, y luego unos días en casa de unos familiares.
Creemos que el ver que nos la llevavamos a todas partes le hizo sentir por fin parte de la manada, y por fin, a la vuelta, pasó una semana sin que se mea se, empezamos a quitar el empapador, y a no encontrarnos sorpresas por ahí.
De vez en cuando tiene algún día malo, y se mea, pero la vemos venir.
Por la calle tiraba de la Corea como una loca, ya no. Atacaba a todos los perros, y no deja que la toquen desconocidos, y aún sigue así, pero poco a poco…
Te cuento todo esto, para que veas que el perro puede cambiar, aunque a veces es muy difícil encontrar la clave.
Te entiendo perfectamente. Es una situación sumamente desagradable, y más si el perro pasa de ti y no quiere formar parte de la manada.
Nosotros no la devolvimos por mi cabezoneria, y porque yo ya la quería bastante, pero las chicas de la protectora nos ofrecieron esa alternativa.
Al final ha merecido la pena. Ha sido un click. Es otra perra, se la ve feliz e integrada. Va detrás de mi hija a todas partes, está relajada en casa (antes estaba obsesionada con las pelotas y los juguetes) y se lleva genial con la otra perra.
Y le ha costado un poco más de una año. Mi pareja empieza a tenerle cariño ahora, antes no le tenía demasiado amor. Aunque la trataba muy bien, no había conexión entre ellos. Así que es lo más normal del mundo lo que te pasa. A las mujeres perfectas y maravillosamente empaticas con los perros pero nada con las personas, me gustaría verlas en esa situación, con un perro que no es tuyo, que no te quiere, que no le importas, que no te hace caso, y que no te permite estar tranquila en tu propia casa.
Te aconsejo que busque a algún teólogo experto en esas situaciones. Siempre lo hacen por algún motivo, y si lo averiguas, lo podrás solucionar.
Si lo pudiera adoptar alguien con jardín o terreno, sería genial para el. Seguramente no estará acostumbrado a estar en una casa sin espacio exterior.
A ver si se ofrece alguien de los que te han puesto verde, ya que les parece tan importante la vida del perro, pero les importa una mierda la tuya.
Mucho ánimo, seguro que conseguiréis solucionarlo. Y no te sientas culpable por sentirte así, es lo más normal en esa situación.
Si quisiera hablar conmigo, puedes pedir mi correo a las administradoras. Un abrazo.