Nos conocimos hace cerca de un año; en realidad dos años antes pero no pilló mis indirectas muy directas de ligue; del sur y del norte. Esto ha sido el punto más complicado: Tengo costumbre de unos ritmos más rápidos, ya sabéis cómo de pasionales somos en España y Sur-Este de Europa por lo general, mientras él es todo lo contrario (mucha tranquilidad, ni una palabra de más o menos, siempre muy seguro todo antes de decidir). Lo que sí hemos intentado comunicar lo mejor posible cualquier cosa, ya que es uno de los tantos básicos donde estamos de acuerdo. Por eso cuando le propuse hacer un viaje juntos no las tenía todas conmigo.
¡Está reservado! Sin entrar en muchos detalles: los tiempos nos ha hecho un poco la gracia…al revés. Sinceramente, creía que no había pensado en mi cumpleaños mientras él no sabía si hacía lo correcto porque es su primera vez y yo tengo un bonito pasado. La verdad hace poco comenzó con entrenamiento de pesas, por insistencia mía además de ver qué efectos tiene, y yo estoy aprendiendo a pausar antes de hablar. A sentarme en silencio y aceptar que las cosas buenas ocurren y no se van un día cualquiera
Ya sé que habrá muchas opiniones a favor y en contra, que igual me llamáis de todo por lo que escribo, igualmente sabemos por qué hacemos lo que hacemos. Solo quiero compartir una historia alegre porque existen, existimos, y no somos perfectos