Hola, mi nombre es Grecia, tengo 25 años.
Mi historia trata sobre un error que cometí una noche. Necesito desahogarme y recibir opiniones, porque ya no sé si soy yo la que falló o si algo más grave pasó.
Contexto: mi amiga Elena llevaba tres meses de haber terminado con su ex (Michael), pero ya estaba saliendo con otro chico. Aun así, seguía teniendo contacto con Michael. Él me escribía mucho, diciéndome que quería volver con ella, que lo ayudara, que lo aconsejara, que si podíamos vernos para hablar. Le dije que sí, sin mala intención ni ninguna segunda intención.
Nos reunimos en la universidad donde él estudia (es en otra ciudad). Nunca le conté que Elena ya estaba con otra persona. Es más, lo animé a que cambiara, a que demostrara que era una buena persona, con la esperanza de que eso le sirviera para recuperar a Elena.
Ese día tomamos vino artesanal. Yo no suelo tomar, así que me mareé enseguida. Le dije que no podía subirme al metro así, y él me dijo: «mejor quédate, te pago un hotel y descansas». Me sentía tan mareada que acepté. Me acompañó hasta el cuarto, le dije gracias y que me iba a dormir. Me preguntó si me molestaba que se quedara a cuidarme. Le dije que prefería estar sola. Me acosté y él dijo que ya se iba. Le respondí «ok».
Pero entonces se sentó a mi lado y me pidió que le contara de mi ex. Le dije que sí, pero que me moría de sueño. Empecé a hablarle de Martín, mi ex, y le dije que aún lo amaba (curiosamente, Michael y Martín se parecen físicamente). En ese momento, Michael se acostó a mi lado. Me dijo: «siento que él no te haya valorado. Duerme, yo te cuido».
Perdón si suena confuso, pero me quedé entre dormida y consciente. Recuerdo que me estaba besando, y le dije «te amo, Martín», porque genuinamente pensé que era él. No sé si le puso algo a la bebida. Al día siguiente desperté desnuda en la cama con él. Tenía una resaca horrible y un vacío mental. No recordaba nada. Me puse a llorar. No vi condón ni nada. Le grité que lo iba a denunciar, que iba a pedir pruebas. Me dijo que no me alterara, que no le había puesto nada al vino, pero que sí habíamos tenido relaciones.
Lloré sin parar. Le pedí que me llevara a una farmacia por la pastilla del día después. Lo hizo. Me la tomé y le dije que no volviera a hablarme nunca más.
Después de eso me sentí tan culpable y confundida que corté toda relación con Elena. A los meses me enteré de que ellos habían vuelto. Él me escribía por chat, pero yo no le respondía. Hasta que un día apareció fuera de mi casa. Me hizo salir y me dijo que no había dejado de pensar en esa noche, que yo le gustaba y que sentía la necesidad de estar conmigo. Yo agaché la cabeza y le dije que se largara, que no sentía nada. Me dijo que quería contarle todo a Elena. Se disculpó y se fue.
Días después me seguía escribiendo. Lo bloqueé, pero empezó a escribirme desde otros números. Y así sigue. Estoy harta.
No sé qué hacer. Me siento culpable por haber aceptado esa invitación, pero también me siento violada emocionalmente. No sé si denunciarlo, si hablar primero con Elena para que no le cuente él a su manera, o si simplemente cortar con todo esto e intentar seguir con mi vida.
Lo que pasó ese día me hizo perder muchas cosas. Y lo peor es que tengo lagunas mentales. No tengo toda la información de lo que pasó. Por favor, no me juzguen. Agradezco si alguien puede darme su opinión o consejo.
