Reproducimos un testimonio que nos llega vía mail:
hola a todos! Hace un tiempo que quiero contaros una cosa que me ha pasado y que a mi personalmente, me ha ayudado a aceptarme. No sé si esto ayudará a alguien, ¡pero espero que sí!
Toda mi vida he odiado mis piernas. Nunca he estado gorda, pero mis piernas, digamos, nunca han tenido la forma de las chicas que salen en la tele. A los 20 años, conocí a una chica en mi clase en silla de ruedas, y ahí un poco se me abrieron los ojos. Recuerdo pensar que yo era un poco idiota de pensar eso de mis piernas. Esta chica era un amor y aunque ella no lo supiera, me ayudó a aceptarme un poco más.
Pero no fue hasta lo 23 años, cuando mi novio de entonces me dijo que estaba más guapa con falda, que empecé a utilizarla con más regularidad. Mis amigos y familia también me lo decían, pero ahí estaba yo, boicoteándome a mí misma.
Total, que a los 29 conocí al que ahora es mi marido. Él me medio ‘obligó’ a hacer nudismo por primera vez. Tenía ya 30 años. No había hecho ni top less siquiera, porque también tengo el pecho muy pequeño y estaba un poco acomplejada también….
El caso es que fuimos a una playa nudista…y ME ENCANTÓ. Me encantó ver a gente NORMAL como yo, con barriga, con cartucheras, con celulitis, gente súper delgada o súper gorda, pechos grandes o pequeños, irregulares, mucho pelo, poco pelo…. No vi a nadie como los famosos de la tele….
Ahora llevamos 5 años veraneando dos semanas en un camping nudista, hemos hecho amigos, hemos visto a niños convertirse en adolescentes con sus amigos, todos desnudos. Lo que más me gusta es ver a estos adolescentes sintiéndose a gusto con sus cuerpos, hablando, jugando y empujándose en la piscina, chicos y chicas. Si yo tuviera hijos, los llevaría allí sin dudarlo ni un segundo.
Ahora, le recomiendo hacer nudismo a todo el mundo. En general la gente es muy muy MUY respetuosa, puedes hablar con hombres (yo, siendo mujer, y viceversa, por supuesto) y no sentirte amedrentada, pensando que te están mirando por ir desnuda. Nos miramos a los ojos y llega un momento que ni te das cuenta de que estás desnuda. Yo ahora acepto mi cuerpo, y no voy a decir con mis imperfecciones, porque ahora sé QUE NO SON IMPERFECCIONES. Yo, simplemente, soy así.
Somos como somos, cuídate y sé feliz :)
Rebeca