Me he visto en una situación con similitudes y tienes que poner las cartas sobre la mesa. Cómo reaccione dirá mucho de él.
No va a cambiar por sí sólo porque seguramente está deprimido y necesita una hostia de realidad de alguien que a su vez le apoye. Esa hostia se la tienes que dar tú, aunque no te mole un pelo. No te queda otra. Y si sale mal la charla… Entonces tienes que tomar una decisión aún más angustiosa.