Hola.
Me gustaría contar por lo que estoy pasando y explicar el título de mi historia. Es increíble como pasas de ser buena a malísima solo por poner limites que en casos normales no haría falta poner porque la gente que tiene un mínimo de educación no los necesita. También quiero decir que por esta situación lo pasé realmente mal y aunque sigo pasándolo mal aveces, reconozco que ya me da un poco igual.
Cuando mi marido me presentó a sus padres les caí genial enseguida. Hablaban muy bien de mi a todo el mundo ya que para mí suegra era guapa, lista,estudios universitarios,buena persona y según ella la hija que nunca tuvo y siempre deseó. Me tenía en un altar y hasta a mí misma me daba cosa esa admiración que por mi sentía que ahora hasta dudo que fuera real y que era todo fingido.
Nos fuimos a vivir juntos mi pareja y yo y ahí ya me agobie un poco porque parecía que mi suegra vivía más en mi casa que en la suya propia. Ella decoraba,manejaba,iba en pijama por mi casa. Quería decírselo a mi pareja pero ella siempre estaba ahí y no encontré el momento y claro, me callaba y callaba y la señora encantada conmigo aunque creo que ella sabía que no me sentaba bien que estuviera ahí tanto.
Después de eso me quedé embarazada y ya ahí si reuní el valor para decírselo a mi pareja y poner ciertos límites. Ahí ya cambio un poco la cosa y ni a mí pareja ni a ella les sentó bien. Venían de 7 días a la semana 5. ¿Sabéis lo que es estar echando una siesta y abrir los ojos y ver a tu suegro ahí contemplándote? ¿O ser verano salir desnuda de la ducha y verlos por el pasillo? Situaciones de esas varias.
Ya nació el niño y ya en casa mi pareja me dice que si sus padres pueden venir todos los días a verle ya que es su único nieto. Me niego rotundamente y ya explotó y le digo todo y le amenazó con irme a casa de mis padres si siguen así. Fue un postparto duro para mí. De 7 días semanales venían 4 pero a la hora del baño del bebé era videollamada diaria. Bueno a la hora del baño,a la hora del pecho…a cualquier hora hacían videollamada! Venían 4 días pero eran 5 videollamadas diarias mínimo. Alguna vez me lo despertaban,me decían como y cuando tenía que hacer las cosas, se presentaban sin avisar con el tío,el primo,la vecina en pleno COVID. Me invalidaba como madre.
Hablé con mis padres y me iba a ir pero mi pareja me prometió cambios y le creí. De 7 días venían 2 y las videollamadas seguían a diario varias. Esos fueron los cambios que vi. Llegados a este punto ya era mala.
Un día estábamos en casa discutiendo mi pareja y yo como cualquier otra pareja sobre la economía familiar y resulta que ella estaba en la puerta poniendo la oreja. Llama al timbre,pasa y le dice a mí pareja que el no tiene que aguantar esto e insultándome y que se iba con ella. Mi pareja sin rechistar se fue con ella y luego volvió. El tiene 36 años,todo sea dicho y parecía un niño haciendo caso a su mamá. Me partió el alma que hiciera eso. Ya dejaron de venir y lo que hace mi pareja es bajar al niño todos los domingos llueva o nieve, sin excepciones. No podemos hacer ningún plan el domingo y lógicamente yo a su casa no voy ni ella viene aquí.
A veces hemos ido a tomar algo con ella o dar una vuelta pero se la ve la cara de asco que me tiene. Ahora soy una villana,un demonio,mala malísima. Pero mi pregunta es ¿Que la he echo? ¿Que veis que yo he podido hacer aquí para que me tenga tanto asco?
Esas preguntas le hago a mi pareja y no me las sabe responder.
En parte me siento aliviada por no tener que verla pero no quiero estar en esta guerra silenciosa y absurda con una señora que me adoraba y ahora me odia.