Hola, chiquillo.
¿Te has planteado ir a un especialista? Verás, a mí me pasaba algo similar: aunque he tenido historias, durante diez años, cuando he intentado algo «serio» con algun chico o chica (sus «no quiero nada serio» me ponían enferma) pensé que, o no tenía derecho a ser amada, o si fallaba algo en mí que hacía «huir» a los hombres y mujeres. Digamos que como siempre he sido «chapada a la antigua» con respecto a relaciones (que eso de los rollos y acostarme con alguien sin apenas conocerle no me iba), creía que o no era lo «suficientemente apta» para ser amada de manera intensa, o es que yo no doy la talla (en todos los sentidos, a pesar de que ya no tengo sobrepeso; de hecho, ese ha sido un conflicto constante en mi vida, desde pequeña). Hasta que me di cuenta de que yo no puedo exigirle a la otra persona que me ame tal y como yo quiero que me ame.
Desde hace unos meses estoy asistiendo a terapia, y oye, me va genial: claro que hay mucho camino que recorrer, pero se vislumbra, tanto en tu caso como en el mío, problemas de autoestima; el amor no se exige, se recibe incondicionalmente, no se busca, surge, y ya está. La cuestión es que ese amor o surge o no: por eso tenemos que aprender a querernos nosotros mismos para que el día de mañana, si aparece ese alguien, podamos decir: «tengo opción a amar a esta persona» y no «necesito amar a esta persona». Y si ya te quieres muchísimo y esa persona no aparece, no te dolerá porque ya te tienes a ti mismo, que es quizás la relación más estable que tenemos en la vida, con nuestro ego. El amor no es una necesidad: es un sentimiento que se puede compartir o no, se manifiesta de mil maneras distintas.
Actualmente, conozco a una chica con la que tengo sexo habitualmente; no es mi novia, ni la quiero como pareja, no me veo en el futuro con ella, pero me limito a disfrutar del presente con alguien que – menos mal – ha sido lo suficientemente empática y clara como para decir sus prioridades y qué tipo de relación deseaba conmigo (ya sabes, hay muchas y muchos que se callan sus verdaderas intenciones). Si encuentro a la persona que me rompa los esquemas, no dudaré en apartarla de mi vida – aunque le moleste, aunque me duela – para concentrar todo mi cariño en la apuesta que vale la pena. Mientras tanto, he aprendido que hay que disfrutar, adquirir experiencias positivas y negativas, y por supuesto, que ese disfrute no implique sufrimiento ni para ti ni para la otra parte. Por eso, comunicación y respeto para ambas partes implicadas. Y si esa persona no aparece, no pasa nada: yo ya aprendí a amarme a mí misma y no «necesitaré» a alguien a mi lado para reforzar mi autoestima.
Un saludo, amigo. Eres muy joven. Te lo dice una «vieja», jajaja, que tiene ya 35 años y es plenamente consciente de que eso de encontrar pareja estable es una quimera.
Ah, otro consejo, aunque no me siento bien concediéndolos: si una persona te dice que no tiene tiempo para conocerte (establecer el vínculo, de amor, o lo que sea) está mintiendo: es FALTA DE INTERÉS. Y eso es lo que ocurre hoy día, que NO NOS INTERESA comprometernos porque NOS DA MIEDO ARRIESGAR y NOS DA MIEDO A QUE NOS HAGAN DAÑO.
¡Un saludo! :D