Creo que se os olvida que somos animales y tenemos un instinto muy fuerte.
Los machos cuando van a aparearse no se paran a ver si los pechos, los labios o el culo son perfectos al 100%. Quien actúa es su instinto animal que les invita a aparearse, y respirar las feromonas femeninas no hace sino excitarles aún más. Por otro lado nuestro cuerpo segrega hormonas que favorecen el bienestar cuando tenemos un orgasmo, lo que provoca que el ser humano lo busque con más ansia, dejando en un segundo plano la inspección de estrías, por ejemplo.
Por otro lado, como la mayoría, yo también tengo los labios menores más grande. Sin embargo, la fantasía de mi marido es tener un orgasmo mientras está lamiéndome. Las feromonas…