Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hoy me veo en la necesidad de compartir con vosotras una situación que me está quitando el sueño. Se trata de la primera gran compra que mi pareja y yo planeamos hacer juntos: un coche.
Aquí es donde empiezan los dilemas. Mi pareja y yo tenemos ingresos bastante diferentes; él gana casi el doble que yo. Esto nunca había sido un problema hasta ahora, pero con esta compra se han abierto muchas preguntas: ¿Deberíamos aportar la misma cantidad? ¿Es justo que cada uno contribuya según sus ingresos?

Nunca me había sentido incómoda con nuestras diferencias salariales pero ahora me pregunto si estas diferencias podrían crear un desequilibrio en nuestra relación. ¿Se sentirá él más dueño del coche por aportar más? ¿Debería yo esforzarme en pagar la mitad aunque eso signifique apretarme el cinturón y dejar por ejemplo de hacer cosas que me hace nfeliz como hacerme las uñas o ir a la peluquería?
Me encantaría saber cómo habéis manejado situaciones similares, sobre todo si hay diferencias económicas con vuestras parejas.