Buenos días a todas. Mi marido es un ahorrador tipo hormiguita y eso siempre me ha gustado porque tiene los objetivos muy claros y se desvive por ellos. Pero últimamente hemos llegado a un punto en el que no se puede gastar nada para algo que no sea comida, gasolina y resto de cosas indispensables.
Nosotros compartimos la economía en una cuenta conjunta, pero he abierto una cuenta sola para ir “desviando” pequeñas partidas para darme algún que otro capricho de vez en cuando. Sinceramente, trabajo muy duro y si bien quiero conseguir lo mismo que él (ahorros para poder tener el 30% que necesitamos para comprar un piso), creo que un pequeño gasto de 50 o 100 € al mes en alguna quedada con amigas, un spa, un bolso o un vestidito no hace daño a nadie ni nos desvía del objetivo.
Él no tiene esas necesidades, pero yo sí. Necesito un pequeño aliciente para que el mes en el trabajo no se me haga cuesta arriba. Últimamente me sentía asfixiada de tanto apretar el cinturón y, aunque no me gusta esconderle nada, si no hago esto, siento que me ahogo. ¡La vida tiene que ser algo más que trabajar para sobrevivir!
