Muy buenas a todos.
Este es un post un poco de desahogo.
Yo no soy una gordibuena, realmente gané mucho peso durante una etapa de mi vida en la solo tenía fuerzas para ir y venir del trabajo y meter comida precocinada un rato en el horno. Así me tiré 4 años, lejos de casa, amigos…¡pero había que currar! Vivía en UK luego me trasladaron a Irlanda y embos sitios viví sola. Bueno, tenía (y tengo) dos gatos que me daban la vidilla necesaria para aguantar.
Un buen/mal día no me renovaron y mi madre, con ausencia total de tacto aunque entiendo que movida por la preocupación me dijo «vuelve a España qye estás jodiendote la vida». Y con razón. 4 años, 30 kilos.
El regreso, tras vivir sola, a cada de mis padres fue difícil no tanto por normas o perder espacio, si no porque tenía a mi madre constantemente encima
Come esto, no comas aquello… Y he visto en los foros madres mucho más agobiantes que la mía ojo! Yo me miraba, me miro en el espejo y no me gusto. He intentado todo lo de body positive, aceptarme y a partir mejorar pero es que no me aguanto.
Obviamente llevo una dieta controlada por endocrino y hago ejercicio y os aseguro que tengo las lorzas más prietas del mundo, pero ahí siguen; como un estigma de mi pasado recordandome cada vez que me compro ropa que fui pasiva, me dejé caer y no cuidé de la única persona que voy a soportar toda la vida, de mi.
Sé que el martirizarme a mi misma es una caída al vacío pero os pongo en contexto porque aquí llega mi colofón final.
El día de noche vieja que te animas, te poner un corset comprado por internet que te pone el tetamem por anginas, me maquillo y arreglo el pelo y me pongo ropa que estratégicamente me realza y disimula allá donde veo necesario y sales pensando «bueno sigo igual de pancetosa pero soy una panceta de escaparate» y te vas a dar una vuelta con las pocas amigas que tienes. Pasa la noche y tras que básicamente todas ellas pillaran con algún maromo y empezaran a desperdigarse en busca de algún lugar oscurito yo me quedé con mi copa en la mano, mi autoestima por el suelo y mis ganas de llorar a flor de piel. Así que con las mismas me llamé a un taxi y a casita a quitarme el maquillaje de la cara, a peinarme para que se fuera parte se la laca y a desembutirme del corset.
No era por sentirme el patito feo que nadie quiere (que también) el remate fue cuando el día 1 ya bien medita la tarde empezaron a llover los whatsapitos sobre quien pilló con quién y por supuesto hubo varios dedicados a mi. «Ay maja si no te quieres a ti misma quien se te va a acercar» » bueno más adelante según vayas bajando de peso se fijará alguno en ti y verá lo maja que eres AUNQUE estés rellenita» «Chica que el corsé realza pero no hace milagros»
Y podría pasarme la tarde así. Yo solo les dije que me sentó mal que me dejaran sola por ir a refregarse contra el de turno (que cada cual haga lo que le salga de su toto saleroso pero bueno nada mejor que empezar el año perdiendo las bragas medio borracha con uno que va más o menos como tú si eso te hace feliz)
Salir con tus amigas para que te recuerden que mejor no salgas de tu cueva hasta que no seas carne de exposición y con una puntilla extra de «que ya pasas los 35 maja, no te vendes ni en las segundas rebajas»
No soy un coco. No doy miedo, ni asco, ni los niños me tiran cosas al pasar por la calle. Soy una tía con 30 kilos de más y por lo visto, bastantes amigas de menos, porque si sola estaba cuando curraba y engordé tanto, ni OS imagináis lo sola que me siento ahora con mi grupo de «guapis» donde no encajo.
Si has leido hasta aquí, mi mas sincero agradecimiento por soportar mi cry.