Hace pocos días conocí a un chico (por Tinder porque en la vida real parece que soy invisible o que no hay maromo disponible) y la verdad es que es un chico que NADIE se cree que haya encontrado eso en la app porque es monísimo, adorable, de esos que parece que lo tienen todo, y aunque el físico me la sopla, también es monísimo. Total, que cómo no siempre tiene que haber un problema, y no se si es él o soy yo. Se preocupa siempre por cómo me ha ido el día y ya me ha invitado dos veces a cenar, hemos ido al cine… y no se lanzó en la primera cita sino que espero a estar más seguro de la situación, supongo. Vamos, que no es el típico que busca un polvo. Vale, todo guay.
Lo que me pasa es que veo que él ya va «en serio», que le gusto de verdad (¡ALELUYA, LE GUSTO A ALGUIEN PARA ALGO MÁS QUE UN POLVO!), pero a mi me falta el típico «tonteo» que tienes cuando conectas con alguien, ¿sabéis? La tontería esa de cuando conoces a alguien y TE ENAMORA, o al menos siempre que he conocido a un tío que me gustaba ese era el rollo, risas tonteo, ahora te empujo, ahora te digo algo para que te piques…Vamos, que yo soy de enamorarme ya en la primera cita (muy tonta, no lo recomiendo) y con este chico no me pasa. En fin. que no se si es que él es soso directamente, o que NO hay chispa o qué. Pero estoy confundida porque es un cielo y me gusta físicamente, encima mis amigas no paran de decirme que es perfecto y que no le deje escapar.
Parece tan simple como decirle ‘adiós’, pero oye, yo no lo veo tan fácil y no se si es que será cuestión de tiempo y coger más confianza.