Yo sabía que mi ex había sido infiel a su mujer, teniendo una relacion consolidada y un crio de 4 años, pero claro, ilusa de mí, pensé que conmigo iba a ser diferente porque había cambiado. Ja, ja, ja. Por cierto, que conste que no le fue infiel conmigo.
Pues a mí me parecía lo más: atractivo, listo, gracioso… Menudo embaucador. Al principio todo muy bien y yo encantada de la vida. Unos nueve meses después nos fuimos a vivir juntos, este tipo vivia con sus padres en este momento, su mujer obtuvo la casa en el convenio porque era de sus padres, pues eso, que vino a mi casa, y al año y pico la relación empezó a ir regular. Lo veía un poco egoísta, mentirosillo, la madre de su hijo le gritaba porque a veces no pagaba la pension del crio… Un circo todo, pero ya me tenía pillada y aguanté cosas que no debía. Maltrato no, que quede claro, pero sí coqueteos con otras delante de mí, desplantes, bromitas hacia mi….y mi autoestima cada vez más y más pequeña y, lo peor, cada vez más enganchada.
Pero lo peor llegó cuando me di cuenta de que estaba coqueteando muy a lo bestia con una de su grupo de escalada, casada, por cierto. Me dijo que la loca era yo, que solo eran bromas entre ellos. Y ya sabéis lo que se dice: ojo de loca no se equivoca. Ella se separó, o más bien el marido; nunca me quedó claro por qué. Y al poco tiempo él me dejó a mí y se fue a vivir con ella directamente: de mi casa a la suya. El mismo dia. No se molesto en llamarme, vino con un amigo para que le ayudara a llevarse todo del tiron y no tener que volver. El amigo avergonzado, me di cuenta, pero el tipo este como si nada. Solo me dijo, te dejo aqui las llaves, y se fue. Me quedé hecha puré y estuve casi un mes de baja porque me dio un ataque de pánico. en el supermercado porque me parecio verlos alli. Un horror. En total estuvimos dos años y nueve meses.
Cuatro meses después se fueron a escalar y él tuvo un accidente serio. No muy grave, pero le tuvieron que operar tres veces; estuvo en el hospital unas semanas y requería cuidados. Y la otra, con un hijo de seis años, se agobió y lo dejó. Además, lo tenía en su casa; hasta cierto punto lo entendí.
Y ahí vino el problemón para él: ¿adónde iba en ese estado? Necesitaba cuidados, estaba inmovilizado… Y la casa de sus padres era un cuarto piso, sin ascensor y, además, pequeño; no creo que llegara a los 60 metros. No cabía ni la cama articulada en ninguna habitación; tuvieron que quitar un sofá y ponerla en el cuarto de estar. Sus padres le tuvieron que ayudar a pagar el fisio. Un panorama bueno, bueno, bueno.
No os lo vais a creer. O sí. Me llama y me dice que solo quería decirme que dejarme fue el mayor error de su vida y que aún me quiere. Solo dijo eso. Ese fue el primer cebo. Yo en ese momento no me di cuenta de lo que pretendía, que es exactamente lo que estáis pensando. Al tercer o cuarto mensaje —pasaron unas semanas— lo bloqueé. Iba poquito a poquito; tonto no es. Y a punto estuvo de hacerme flaquear, pero no.
Y el último cartucho fue que, al bloquearlo, me llamara su madre, medio llorando, diciendo que su hijo estaba fatal por la ruptura conmigo, que se había dado cuenta del tremendo error, que no sabía cómo arreglarlo… Todo muy sutil. Que ella sabía que yo había querido mucho a su hijo y que a ver si podía quedar con él de vez en cuando para animarle, una o dos veces a la semana, que le diera una oportunidad, solo como amigos. Qué ilusa me veían.
Su objetivo, estoy segura, era que él volviera a mi casa: un primero, 70 metros, con terraza grande, ascensor, y, sobre todo, de nueva construcción, mucho más cómodo y adaptado a su situación, por ejemplo, ducha a ras de suelo, sin rieles, puertas anchas y correderas…. Obviamente no me lo dijeron así, pero yo estaba flipando.
Nunca, nunca me llamó la madre después de que su hijo me dejara, ni siquiera con lo del ataque de pánico que me dio. Le daba igual hasta que vio que me podian encasquetar a su hijo. Venga, a tomar por saco
