Mi amiga y yo nos conocemos de toda la vida. Hemos estado siempre juntas. Hace unos dos años ella tuvo problemas bastante serios y ahí estuvimos sus amigas para apoyarla. Desde entonces su comportamiento hacia mí fue cambiando poco a poco. No se interesaba por mis cosas, me hacía desplantes, comentarios humillantes sobre todo si había más gente delante (sobre todo chicos…) me echaba por tierra mis logros e incluso noto en ella cierta mirada de “odio” hacia mí. Un día, cansada de todo esto, le pregunté si yo le había hecho algo, a lo que ella me respondió que no fuese tonta, que me quería un montón y que por supuesto yo no le había hecho nada. Vamos, que no lo dio ni media vuelta. Estas Navidades fui yo la que tuvo problemas. Mi madre está mal y me echaron del trabajo sin avisar. Por supuesto ella lleva todos estos días sin preguntarme nada sobre cómo estoy. Un día hablando de mi situación en mi grupo de amigas, porque una me sacó el tema, yo no tenía ganas de hablar sobre ello y estaba algo seca. Ella sin mediar palabra me dijo que no entendía a que venía mi comportamiento tan borde. Yo le contesté que estaba mal y que lo que menos necesitaba era que ella me contestara así. A mí jamás se me ocurriría decirle eso a una amiga que está mal y triste por algo.
Al cabo de los días me envió un mensaje para disculparse diciendo que me quería y que yo era imprescindible en su vida. Pero yo ya no sé si esto merece la pena. Lo mismo que ella es tóxica para mí yo lo soy también para ella porque aunque me quiera y diga que yo soy “imprescindible” en su vida, creo que en el fondo no me soporta.