¡Hola, amigas! Me gustaría comentaros un tema que me avergüenza, la verdad. No entiendo por qué estoy así últimamente pero creo que se me está yendo de las manos. Me da cosilla consultarlo con mis amigas.
Veréis, siempre he sido una persona con la lívido alta y muy sexual. Me gustaba experimentar y e innovar en la cama. No me cerraba a prácticamente nada. La movida viene desde que me mudé con mi actual novio. Llevamos dos años y medio juntos. Las relaciones entre nosotros siempre han sido muy fogosas y sumamente satisfactorias. La cosa es que hace unos meses que no le veo con ganas de sexo nunca. Lo hablé con él y me dijo que está extremadamente cansado del trabajo y es lógico, trabaja en hostelería y tiene horarios infernales.
Yo también andaba trabajando hasta hace poco y cómo no me sale nada de lo mío, estoy estudiando de nuevo. No nos vemos apenas aunque vivimos en la misma casa y hemos dejado de hacer planes juntos, casi no hablamos cuando coincidimos porque solo quiere dormir y el día que descansa quiere estar a su bola plenamente (y lo respeto). Le comenté que podríamos «pactar» tener algunos encuentros cada mes. Quizás planearlo le quite espontaneidad pero para mi el sexo es una parte importante de la relación. No por no acostarnos le voy a dejar, pero me encanta sentir la piel de mi pareja, su desnudez, la conexión que tenemos en ese momento, el cariño, las caricias… ¡No es solo follar y ya! Echo de menos esos momentos de intimidad. Me comentó que follar no le importa pero que le da pereza iniciar el tema… Y se nota. A mi me corta el rollo cuando viene y me planta el pene en la cara y me dice «Chupa» sin más. Es la antítesis de lo erótico. No puedo de esa manera.

También me he fijado que desde que vivimos juntos se cuida bastante menos. Le cuesta cepillarse los dientes y a veces hasta asearse. Le pregunté un par de cosillas que me hicieron plantearme si tenía una posible depresión. Estuvimos hablando de ello y le animé a ir al psicólogo (yo también voy desde hace poco por temas de estrés). Me dijo que no, que no lo necesita. No quiero agobiarle más y le estoy dando su tiempo, pero si no le insisto no hacemos nada. De la última vez fue hace dos meses. Con nada quiero decir NADA de NADA. No cae en mis intentos de «provocación» cuando le acaricio de manera sensual o me meto con él en la ducha.
Lo gordo viene aquí. Me siento extremadamente culpable. Hace seis años conocí a un tipo con el que tuve un rollo. Me gustaba muchísimo pero acabé cortando esa «no-relación» porque odio que me mareen. El chaval no era mala persona pero no sabía lo que quería, así que le eché de mi vida. Hasta hace dos semanas que lo encontré por Instagram y lo agregué. Él no se acuerda de mi y tampoco le he dicho que nos conocíamos de antes. Hemos hablado un par de veces por DM cuando he subido alguna foto mía. Nada raro aunque sí me dejó caer que le atraía. Al ir la conversación por esos derroteros, cortaba rápidamente el asunto y dirigía el tema a otra cosas.
Es el prototipo de tío que me atrae físicamente, pero no intelectualmente (cosa indispensable para plantearme nada). Me pongo a mirar sus fotos en el perfil y me enciendo. Me siento MUY MAL. Cuanto más intento evitar fijarme en él, más me concentro en ver si ha visto mi story o tonterías de esas que nunca me habían pasado. Miro a ver si me ha hablado o si ha subido algo, en mis horas muertas me sorprendo pensando en él y hoy me he levantado muy agobiada porque incluso he soñado con su persona. En el sueño aparecía sin camiseta en mi casa y yo le echaba diciéndole que tenía pareja y no podía ser. Jajajajja, en fin, tontería tras tontería para rozar ya los 30.
Mi pareja me sigue gustando, obviamente… pero me preocupa buscar el estímulo o pasión fuera de mi relación. No propicio ningún tonteo ni voy detrás de nadie. No busco nada. Y aún así me asaltan pensamientos acostándome con el otro o recordando cosas que hicimos cuando estábamos juntos.
También voy la calle y me fijo en algún chaval mono y rápidamente bajo la mirada porque siento muchísima culpa.
Me preocupa otro tema y es que en las pocas ocasiones que se me ha acercado mi novio, me ha dado pereza acostarme con él por el tema de que quiere hacerlo todo rápido o porque últimamente cada vez que hemos tenido relaciones yo me he quedado a la mitad. Me da PEREZA y no sé si me lo está contagiando o qué me pasa. Si tengo pereza, ¿por qué fantaseo? Jamás haría realidad la fantasía de acostarme con otro pero me alarma esa dualidad extraña.
En fin, vengo aquí para saber si a alguna os pasa esto. En si creéis que debería comentarlo con mi psicóloga porque de verdad siento que de alguna manera me estoy obsesionando con un tío con el que he hablado dos veces y con que no voy a tener nada. Y sobre todo, en cómo poder avivar la llama de nuevo entre mi novio y yo.
Gracias preciosas, un besito y siento el tocho enorme!!!