Tengo que reconocer que soy una persona bastante dejada, no me organizo bien y eso siempre termina creando problemas. Por eso, con el tema de la boda, pensé que llegaba a tiempo para todo poniéndome cuatro meses antes, pero ahora me doy cuenta de que llego tardísimo.
Solo con el vestido de novia, entre las pruebas que me tienen que ir haciendo hasta que me lo entregan, voy súper justa y la de la tienda ya me puso mala cara.
Yo sinceramente, pensaba que para casarme en diciembre no habría mucha complicación, pero aún así está siendo bastante complicado encontrar un lugar donde celebrarlo, porque coincide con cenas de empresa en esas fechas. El DJ que quería mi marido para la boda, ya está cogido Fotografo, que me habían recomendado también. Para colmo, cuando creo que no quedará nada más para hacer, mis amigas me empiezan a hablar de todo lo que me falta y me agobian un montón.
De verdad, ¿tiene que ser todo tan difícil?
