¡Hola chicas!
Esta historia es de esas que te hacen pensar en si me estoy inventando cosas, y necesito vuestra opinión.
Llevo desde primeros de año en la empresa. En mi departamento hay súper buen ambiente entre todos. Desde mayo, de forma casi repentina y constante, mi supervisor tiene unos gestos y detalles conmigo que no tenía antes.
Por ejemplo: me trae un refresco que sabe que no he probado para que lo pruebe (ni he visto que haga nada así a nadie), me saca tema de conversación todo el rato (incluso a veces algo forzado, por tal de seguir hablando), es muy de darme toques en el brazo toooodos los días o tocarme sin necesidad real, me insiste tela en llevarme a casa cuando he tenido el coche averiado hasta conseguirlo, ha movido a todo el mundo de sitio pero yo sigo a su lado, me recomienda lugares, me gasta bromas, se interesa de forma genuina por mi vida… Hasta me buscó un billete de tren y el plan que solucionaría un problema mío personal.
Él es una persona que de base es protector y cuidador, y yo siempre he sido nefasta para saber si alguien me está tirando la caña pero ostras, él me hace pensar que hay algo.
Es muy bueno con todas pero conmigo veo que muestra más interés y cercanía. A veces he intentado justificarle con lo de «soy nueva y quiere conocerme», pero hay otra chica que ha entrado hace poco y pasa de ella. Esta semana, después de volver él de vacaciones, he notado que ha venido con más fuerza. Me ha esperado para salir juntos de la oficina un par de días (el resto se quedaba), dándose incluso la vuelta para salir por la misma puerta que yo e ir juntos hacia el parking.
Además, me ha soltado la de «me tienes que dar clases de x, pero a mí nada más», haciendo referencia a unas clases que tengo que dar al equipo pero marcando que eran otras y sólo con él… Y es como que poco a poco va abriendo otras posibilidades, pero de forma fina porque al final trabajamos todo el equipo juntos y todo se sabe.
Yo evidentemente me mantengo profesional porque me encanta mi trabajo, pero le sigo el rollo con las bromas y hay muy buena química entre nosotros. Digamos que, al mismo nivel que él me hace dudar de si hay algo más, yo le «correspondo». Lo hago de forma que entre líneas él vea que a mí también me gusta el rollo que hay entre nosotros, pero sin jugármela.
No sé chicas, son cosas chiquititas pero puestas en conjunto… Ya no sé qué pensar. Se mueve en una escala de grises porque es un tío profesional, pero no sé si tira más a blanco y hay algo, o más a negro y estoy loca.
¿Cómo lo veis vosotras?
AIUDA jajaja
