Quiero compartir esto porque, aunque ya estoy en manos de una psicóloga especializada, leer experiencias reales de otras mujeres me ayuda muchísimo a no sentirme sola en este proceso.
Mi pareja y yo llevamos algo más de dos años intentando ser madres. Hemos puesto mucho de nosotras en este camino: tiempo, ilusión, energía… y también una cantidad importante de dinero. Por ahora, todo han sido intentos fallidos y alguna pérdida muy temprana que nos dejó marcadas.
Ella es quien ha pasado por toda la parte física: los tratamientos, las hormonas, las punciones, las esperas eternas. Yo aporté mis óvulos al inicio, así que desde entonces mi lugar ha sido el del acompañamiento emocional, de sostener. Y aunque no he pasado por su desgaste físico, siento que este proceso nos ha desgastado a las dos.
Últimamente tengo una sensación que me cuesta mucho poner en voz alta: creo que ha llegado el momento de aceptar que quizás este camino ha llegado a su fin. Que por mucho que hayamos deseado ser madres, no podemos seguir así eternamente. Empiezo a sentir que aferrarnos a esta posibilidad nos está haciendo más daño que bien.
Sé que hay muchas formas de maternar pero la puerta de ser madres biológicas juntas… me temo que puede haberse cerrado. Y ahora me toca aprender a convivir con esa idea y sobre todo, aunque lo he dejado caer, me cuesta un mundo decírselo a ella. Creo que si fuera por ella no dejaría de intentarlo aunque eso nos llevase la relación por delante.
Me vendrá bien saber cómo lo habéis vivido vosotras si habéis pasado por algo parecido o si conocéis a alguien en esta situación. Gracias por este foro y un saludo
