Buenos días a todas,
Me tiro a la piscina a escribir por aquí porque creo que alguna podéis ayudarme…
Resumo historia:
Conocí un chico (por Tinder) en Diciembre. Por cosas de fiestas, covid etc, no pudimos quedar hasta Enero. Desde el primer minuto mucha comunicación, maravilloso, perfecto… Después de la primera cita viene una segunda, y una tercera… por fin con beso. Si os digo que ha sido de película desde el minuto uno es que es así, no es una película de mi cabeza. Detalles, sorpresas…
De pronto, le echan de su trabajo. Evidentemente es un problemón y yo, en mi papel, he intentado ayudar y aportar en todo lo que he podido para acomodarse a la nueva situación y búsqueda de nuevos objetivos. Mientras, citas perfectas, sexo increíble y comunicación 10.
Le ha salido una nueva oportunidad laboral en otra comunidad y ha decidido irse. Mi posición, lejos de ser egoísta, es la de apoyo incondicional y ver qué pasa. Vengo de antecedentes de no relaciones (durante 10 años) muy heavys y, aunque me asusta, creo que puedo entrar de lleno en ello y probar.

Este fin de semana ha sido mágico, he conocido su casa, su familia… pero de repente, a la vuelta su actitud ha cambiado. Está frío, esquivo, y cada vez que pregunto que pasa lo empeoro todo. Yo, para más inri me he infectado de Covid y no puedo salir de mi casa. El tema es que se va en 4 días, no me he despedido de él y mi ansiedad no deja de pensar en un ghosting como la copa de un pino a raíz de haber bajado la comunicación considerablemente. La conversación de anoche por teléfono me ha dejado rota, sin saber qué hacer ni decir.
No sé si alguna os habéis sentido en la misma situación que yo o habéis pasado por algo similar, pero agradezco cualquier comentario.
Mil gracias a todas por leerme.