Buenos días, chicas…
Hace ya muchos meses escribí aquí bastantes veces porque tuve un «casi-algo» que me volvía loca y con el cual generé un enganche brutal. El chaval no se portó nada bien y me estuvo mareando y dándome migajas hasta que me harté. Después de eso seguía escribiéndome y mi enganche no desaparecía del todo… hasta que decidí borrarle de apps.
De esto hace ya medio año y ahora he conocido a otro chico que es lo que yo siempre imaginé. Bueno, atento, considerado, me trata como una reina, no se agobia hablando de futuro conmigo, me ve como una relación, me involucra en sus planes y quiere hacer mil cosas conmigo, me escribe, no desaparece, no me marea, no hay banderas rojas. Me encanta su sonrisa y los ojitos que pone cuando sonríe, sus besos… Y diréis pues qué bien, estarás contenta.
Pues sí y no. No sé qué me pasa que hay días que estoy en una nube y hay días que siento que me voy a volver loca, que me veo agobiadísima, que tengo ganas de salir corriendo, de pedirme un mes sabático. Me imagino que este chico vaya a ser el definitivo y ya me agobio, como que el hecho de darme cuenta de que esta vez no es tóxico, me parece demasiado novedoso. Entonces empiezo a plantearme cosas y le saco defectos completamente absurdos, por ejemplo: que su forma de andar no me convence del todo o que sus manos son pequeñas, o me pongo a sobreanalizar si nuestras conversaciones son lo suficientemente interesantes. No sé, de locos.

Estoy yendo a terapia porque tengo algunos problemas con mi apego, empecé a ir un poco antes de conocer a este chico. He de decir que cuando escribo esto, el primer chico (el de la no-relación) ha reaparecido después de meses sin hablar para decirme que le gustaría verme… me he armado de valor para pasar, pero en el fondo me ha desestabilizado. No por lo que sintiera por él, si no por rememorar la intensidad de aquellos días en los que estaba con él (lo tóxico es muy intenso).
¿Os ha pasado a alguna algo parecido? ¿Qué me recomendáis? Estoy hecha un lío…