Qué penita me da decir esto, pero la verdad es que cuando veo el álbum de fotos y todas las fotos que tenemos digitales y siempre me quedo con una sensación de desazón porque el vestido que elegí para mi boda era bonito, pero no me representa en absoluto.
Yo tengo un estilo muy moderno, atrevido y actual a la hora de vestir, me gusta seguir tendencias y me curro mucho mis looks del día día. El problema es que cuando fui a buscar el vestido de novia, me dejé aconsejar por amigas y familiares. Todas coincidían en lo mismo, que debía elegir un vestido que no pasara de moda, que siempre quedará bien porque de lo contrario hoy se llevaba, pero dentro de unos años me arrepentiría.
Había un bar de vestidos que me enamoraron totalmente, pero no seguían ese criterio. Me los probé y me quedaban perfectos y a todo el mundo les gustaba, pero decían que me arrepentiría.
Finalmente, me probé un vestido más clásico, que me quedaba muy bonito y que encantó a todas las que me acompañaron. Yo me me veía súper bonita en él, y como todo el mundo me animaba, pues terminé llevándome ese.
No estoy diciendo que no estuviera guapa el día de mi boda porque estaba radiante, pero ahora que veo las fotos con perspectiva es que me doy cuenta de que ese vestido no me representaba en absoluto. Es muy clásico para mi gusto y la sensación que ellas decían que tendría cuando viera las fotos con los que a mí me gustaban es la que estoy teniendo con el vestido que les gustaba a ellas, que no encaja.
Quizás dentro de unos años lo vea diferente porque efectivamente nunca haya pasado de moda, pero ahora mismo me da mucha penita porque no me veo reflejada en él y me arrepiento de haber seguido los consejos.
