Os voy a dejar x aqui mi breve pero intensa historia de cuarentena para q aprendais de los errores de los demás y de paso os echeis unas buenas risas.
Segundo dia de cuarentena en mi casa. Estoy yo sola con mi novio. Cae la noche y me dice q q quiero hacer de cenar. Le digo q como tal hacer hacer no quiero hacer nada q si eso q se curre el algo. Mi novio tiene tantas dotes culinarias como Belen Esteban cantando asi q le digo q no se preocupe q ya me inventare yo algo.
A eso de las 11 me entra la gusa pero estoy tirada en el sofa como medio absorvida por su fuerza y no me apetece nada ponerme a cocinar. Me voy a la cocina y encuentro en el armario una lata de conserva q no pone nada. Que eso tanto puede ser comida humana como del gato de la inquilina q vivia antes en este piso. Como soy una aventurera lo abro y me pongo muy contentita porq son unas anchoas q me vuelven loca y hace mucho q no como.
Que no recuerdo yo haber comprado anchoas recientemente pero estan con su sal y su aceitito y eso no puede estropearse porq asi conservaban los alimentos nuestros ancestros y no se ponian malos o eso nos contaron en conocimiento del medio.

Me como todas las anchoas y mojo pan en el aceite que me pase toda la noche venga beber agua pero merecio la pena por lo buenas que estaban. Ya de madrugada no se a q hora pero ya entraba un poco de sol por las persianas, me da un retortijon de la hostia q casi salgo volando de la cama.
Voy al baño y empieza la mascleta con petardeo y entre medias regalito. Un dolor de estomago q creia q me iba para el otro barrio y encima un escozor en lo q viene siendo el culo q en la vida jamas.
Vuelvo a la cama algo menos dolorida y a los cinco minutos se me viene un pedo q no puedo contener. Pienso me lo tiro no me lo tiro, va me lo tiro. Saco un poco el culo como asomando de la manta y ahi q noto de nuevo el escozor de culo. Me cago en mi puta estampa el pedillo llevaba regalo. Voy al baño otra vez sintiendome gilimierdas con las bragas llenas de pajaritas y en cuanto entro por la puerta me tengo q volver a sentar.
Estuve tres horas levantandome del vater y volviendo a sentarme q aquello mas q un baño parecia la clase de bodypump de mi gimnasio. Cada vez con el culo mas dolorido y ya sin ganas de nada tiro la toalla y me decido quedarme sopa alli sentada.
Me desperto mi señor novio q alli me encontro q me dijo q parecia una estatua de la Magdalena Dolorosa. Toda escarranchada en el vater con la lengua fuera.
Todo el dia viajando al baño por una mierda de anchoas q a ver quien me mando a mi comerme algo q no sabia como habia llegado a mi casa. Castigo divino q tenia yo pensado esa noche beberme una botella de vino con mi novio para animar el ambiente pero va a ser q no. En todo caso verbena hubo q yo puse los fuegos artificiales.
Feliz cuarentena!!!!!!!