A un miembro de mi familia la violaron siendo una niña. No sabía exactamente ni qué fue lo que le hicieron porque era muy pequeña y eran otros tiempos, no había educación sexual.
La violaron un hombre y su hijo aprovechando que ella estaba enferma en cama. No lo contó hasta muchos años después.
No son sólo las violaciones que se denuncian, son las que quedarán en silencio, por miedo o vergüenza.
A otros dos miembros directos de mi familia, las han agredido a las dos, sin conseguir violarlas porque se defendieron a hostias.
Y esto sólo en mi círculo familiar. Si la sociedad se cree que esto es un problema de unas pocas, están muy equivocados. Es un problema mundial. Es un problema de los hombres.