Pues si, decidle que la queréis porque llegará el día en el que no podáis, y duele, duele mucho.
Mi madre murió hace 7 años de un cancer eterno pero que nunca le quitó la sonrisa.
En mi familia no somos de decirnos que nos queremos, lo damos por hecho como todo el mundo, pero siempre gusta oírlo.
En 21 años solo se lo dije una vez, y creedme que esa sonrisa la tendré grabada en mi mente a fuego hasta que me muera.

Ahora se lo digo todas las noches -de que te sirve ahora? Diréis- Pues porque se que aunque ya no esté aquí, me vigila, me cuida y me apoya. Y ahora si, no paso ni un solo día sin decirle que la quiero.
Cuidad a vuestras madres, decidle que la queréis a rabiar y disfrutar de esa sonrisa.
Fdo.
La hija de la Puri