Hola a todos. Quería contaros mi historia.
Hace un año y medio conocí a un chico en un grupo nuevo de amigos. No tuvimos nada serio, pero notaba que no teníamos la mejor comunicación del mundo: él se callaba mucho las cosas y me daba la sensación de que todo tenía que ser bajo sus condiciones. Aun así, con el tiempo empezamos a sentir algo el uno por el otro.
Todo cambió cuando tuvo un problema de salud muy grave y se quedó en silla de ruedas. Estuvo meses hospitalizado en otra ciudad, pero la parte íntima y sexual seguía ahí, aunque fuera distinta. En ese momento, todos (incluida yo) hicimos borrón y cuenta nueva porque la situación nos superó. Su comunicación mejoró un poco, me contaba mucho sobre su nueva realidad y llegué a pensar que nuestra relación se había fortalecido.
Cuando le dieron el alta y volvió, pensaba que todo estaba bien entre nosotros. Tardé un poco en verle, pero lo entendía como algo normal. Sin embargo, en una comida familiar a la que fui, noté que no se me acercaba a no ser que lo hiciera yo primero. Cuando me acercaba, eso sí, no estaba distante ni raro. Pensé que eran muchas cosas nuevas en poco tiempo y que no debía de ser fácil para él.
Semanas después, en una quedada con amigos, ocurrió exactamente lo mismo: con los demás actuaba con naturalidad, pero a mí me evitaba a menos que yo diera el paso. Luego, en privado o por WhatsApp, volvía a ser el mismo de siempre, relajado y cercano. Con el tiempo, el sexo desapareció del todo.
A día de hoy llevo un mes sin verle porque su salud se ha complicado. Hablamos una o dos veces por semana; él intenta mejorar su calidad de vida y tiene todo nuestro apoyo, pero le echo de menos. Cuando le saqué el tema íntimo me dijo que no estaba animado para el sexo, algo que comprendo perfectamente.
El problema es que yo necesito seguir con mi vida, me he abierto Tinder y estoy conociendo gente. Aun así, me gustaría que me propusiera aunque sea tomar un café. Yo puedo desplazarme a su zona sin problema, y sé que él ha salido algún rato a la calle a dar una vuelta. Ya no es tanto por el sexo, sino por el hecho de que tenga la iniciativa de verme. A veces pienso que se mezcla su realidad con su comodidad.
Necesito evaluar la situación porque no quiero frenarme si conozco a alguien por no poder cerrar del todo este capítulo, pero tampoco sé si esta distancia es algo temporal.
Quiero dejar claro que no creo que sea mala persona ni que esté jugando conmigo; por WhatsApp sigue siendo cercano y se abre mucho. Mi duda no es si está sufriendo (sé que lo está), sino dónde termina el impacto de su nueva situación y dónde empieza una falta de iniciativa que ya tenía antes.
¿Vosotros qué haríais en mi lugar? ¿Seguiríais dándole tiempo o pensaríais que, independientemente de todo lo que está viviendo, una persona que quiere mantener un vínculo también puede demostrarlo con pequeños gestos como proponer un café?