Te llevo diez años, practicamente los que lleva whatsapp en el mundo.
Tú has nacido con un teléfono móvil en la mano. Has aprendido a relacionarte a través del whatsapp. No concibes un mundo sin él. Es normal.
Yo he terminado una carrera universitaria sin whatsapp. Y he salido con gente, me he divertido y he aprendido a comunicarme a 12ct el mensaje si tenía saldo. Tu novio posiblemente ha hecho lo mismo incluso sin un teléfono móvil. No puedes esperar que su dependencia de un determinado tipo de comunicación sea la misma que la tuya, que no concibes otro mundo. También es normal.
El problema viene cuando tú solo concibes un tipo de normalidad: la tuya.
Dices que tu hermano, que tiene prácticamente tu edad, habla a cada hora con su novia. Bien, estás normalizando una conducta propia de tu generación, no de la suya.
Yo solo te llevo diez años. Conduzco cada día 2.30h para ir a trabajar, y en las escasas 6h que me quedan de día entre trabajar, alimentarme y dormir, todavía estudio otra carrera y preparo unas oposiciones. Sí, puedo tener cinco minutos al día para escribir pero es que hay días que no quiero ni ver el teléfono delante ni hablar con absolutamente nadie, por mucho que lo/la quiera. Porque estoy cansada y mantener un mínimo intercambio comunicativo coherente me supone un esfuerzo vital. Y te aseguro que a los 23 años eso me parecía imposible. Con 40 igual me veo apagando el teléfono directamente al salir del trabajo.
Es muy bonito eso de decir que en el amor la edad no importa, pero sí que importa vivir en momentos vitales diferentes con necesidades diferentes. Puedes asumirlo o dejarlo ir, y tras ver que para ti lo deseable es una relación como la de tu hermano en la que habléis a cada hora, creo que tienes tu respuesta.