Hola!! Igual os parece una tontería lo que voy a contar, pero me apetece desahogarme de forma anónima, hoy está siendo un día difícil.
Vaya por delante que mi pareja es una bella persona, con valores preciosos. Lo que pasa es que hay un tema que a veces me choca más y en este momento de estrés se acentúa.
Contexto: yo siempre, desde pequeña, he sido de sacarme las castañas del fuego. Mis padres han sido poco activos, afectivamente muy ausentes y mi madre muy rígida y poco alegre. Mi padre anulado. Bien, pronto vi que mi familia no era muy funcional y al poco, además, se separaron, con lo que nada más irme a estudiar fuera, todo se fue al garete y la casa familiar incluida, pero es otra historia.
Rápido me puse a trabajar y a «maternarme». Ahora, después de mucho sacrificio, tengo una estabilidad. Mi marido y yo hemos tenido un bebé y lo que os voy a contar se acentúa.
A veces, me gustaría dejar de ser la fuerte. Tener palabras de aliento, gestos voluntarios que me diesen fuerza a mí. Él se hace cargo del niño muchísimo, no me refiero a eso, más bien es notar más su apoyo en mis estudios (a la vez que trabajo) a mis 41, por conseguir algo fijo y más estable para la familia.
El coche que usamos es el mío, el suyo era viejo y fue al desguace y no dice nada de comprar. A decir verdad, hace poco empezó un negocio para el que le di la idea, cuando le conocí trabajaba en un negocio de otra persona cobrando sueldo base, pero se conformaba y la verdad es que eso no sería problema para mí si no fuese porque con el bebé no nos daba para todo. Al final le echaron y se decidió, por fin, a montar el negocio que ahora va genial.
Yo traía muchos ahorros de atrás de haber sido siempre muy previsora y por no poder contar con mis padres y con nadie. Él iba al día y al final eso nos pasa factura ahora.
De alguna manera, espero que esto no se malinterprete, pero me siento como en mi antigua familia de origen a veces: con mucho peso a las espaldas y poco ánimo. Él me quiere y yo a él, pero no es la alegría de la huerta. Si hacemos planes, yo propongo. Si le digo que se vaya con el niño una hora al parque para resumir algo de la oposición a la que me enfrento en unos meses, sale de mí, nunca de él. Es bastante pasivo y tarda muuucho para todo.
En fin, lo que vengo a decir es que a veces me siento desalentada y poco «vista». Ya lo sé, es un poco problemas del primer mundo, pero hoy por varios desacuerdos sobre cosas del niño estoy más sensible y necesitaba dejar de sentirme fuerte por un rato y echar esto fuera, aunque sea aquí entre decreto y constitución.
Gracias por leerme.
