Hola lovers, no sabía donde encuadrar esta historia, os lo quería contar pero pido respeto, ya que a veces estas historias desencadenan polémicas, y no es esa mi intención.
Hace dos años me separé de mi pareja y volví a mi ciudad, y el año pasado comencé a hablar y quedar con el que fue mi primer amor. Tampoco tuvimos una gran historia, fuimos amigos, follamigos hasta que yo conocí a mi expareja y me fui de la ciudad y el se quedó allí. Nos llevábamos bien, conectábamos pero sin más y estuvimos así varios años.
El caso es que ahora, desde que hemos vuelto a quedar, ya los dos con una vida hecha, trabajos estables y responsabilidades, hay cosas que no me gustan de él, y la principal es el hecho de sus ideas políticas. Él es votante de VOX, le gusta la caza, los toros, los caballos y todo ese ambiente rural, aprovecha los fines de semana para ir a su pueblo a cazar y a todas sus aficiones.

Cuando le conocí con 18 años, ya le gustaban los caballos, las motos, pero no recuerdo que fuera de una forma tan arraigada. Solo montaba a caballo cuando iba a su pueblo y poco más, tampoco recuerdo que con 18 años habláramos de política.
No es que me molesten sus aficiones, aunque a mi la caza como forma de diversión, no la comparto, sí lo entiendo de modo que haya un control de especies. Los toros no me gustan, aunque pueda entender a los ganaderos, y los caballos y demás como que tampoco me va ese mundo.
Lo que me preocupa es las diferencias que puedan surgir por nuestras formas de pensar, yo siempre he votado a partidos progresistas, y la verdad temo que me influya en el futuro.
¿cómo lo veis? Es una línea roja para intentar una relación o creéis que pueda fluir y llegar a algo.