Hola chicas,
llevo bastante tiempo leyéndoos y hoy, ya muy saturada, he decido ser yo la que escribe.
No tenía muy claro si poner este post en ‘familia’, ‘maternidad’ o ‘gordofobia’ ya que tiene un poco de todo. El caso es que tengo un niño de diez años. Este curso ha empezado sexto de primaria y, por motivos laborales, le ha tocado hacerlo en otro colegio ya que nos hemos cambiado de ciudad.
Él siempre ha sido un niño muy cariñoso y respetuoso, con sus cosillas y sus berrinches, pero nada fuera de lo normal. Los primeros días en este nuevo colegio ya lo noté algo más inquieto, aunque lo achaqué al cambio y quizás al nerviosismo por tantas cosas diferentes. Yo lo veía salir cada día con sus compañeros, jugando a puñetazos y dar patadas, pero nada más.
Hasta que un día, cuando me vio esparándolo escuché que le decía a uno de sus amigos ‘mira, ahí está la gorda de mi madre’. Me quedé pálida y pensé que pude no haberle entendido, pero sí, cuando se acercó le pregunté qué había dicho y me repitió ‘nada mamá, que estás gorda y punto’ y se empezó a reír con sus amigos. En ese momento le llamé la atención y le dije un par de cosas. Pero día tras día, cada vez que lo voy a buscar, se mofa de mi peso como si yo fuera idiota.
Da la impresión de que, de repente, mi peso es algo que le pone nervioso o de lo que se avergüenza.
Hace unos días me reuní con su tutora para comentarle lo que nos pasa, y me ha dicho que le parece todo muy raro, ya que mi hijo en clase es muy educado y correcto. Se me dio por preguntarle si han hecho algún ejercicio sobre vida sana o el cuerpo y eso, y me dijo que en educación física están dedicando el trimestre a los valores de una vida saludable. Creo que me toca investigar por ahí, por si él mismo está haciendo una lectura errónea de lo que les están contando en esas clases.
No sé, estoy muy perdida. Por lo de pronto he llegado al punto en el que cada falta de educación hacia mí significa directamente castigo, pero sé que esto son soluciones a corto plazo, necesito tratar el tema desde la raíz.
Muchas gracias por leerme.