A ver… A mi me pasó algo parecido un par de veces.
La primera yo empecé el proceso de adopción de un perro y después de un mes de periodo de adaptación pues el perro empecó con problemas de ansiedad por separación hasta el punto que se automutilaba cuando yo salía de casa para hacer cualquier gestión. Se lo comenté a la protectora y estuve 1 mes con un profesional canino, pero nos dimos cuenta de que era demasiado para una persona sola y yo sóla no podía porque tarde o temprano tenía que hacer la compra o salir a sitios en los que no podía estar el perro; y era un suplicio al volver porque normalmente había sangre de por medio y las visitas a urgencias veterinarias (que no son baratas) eran 1 a la semana mínimo. Yo se lo comenté a las chicas y me pusieron de vuelta y media, y a regañadientes le buscaron una acogida que lo acabó adoptando porque tenían lo que el perro necesitaba, que era una casa de campo, otras mascotas con las que jugar y alguien en casa las 24 horas para vigilar. Pero ya te digo que el perro estuvo conmigo 2 meses, no 1 año entero.
La segunda vez, acogí a una perra muy mayor que padecía cancer y problemas varios, y al estar en un chenil, la acogí porque me dijeron que le quedaba poco tiempo, que estaba enferma y buscaban darle una jubilación en una casa. De eso hace ya 2 años y aquí sigue, y la medicación no es precisamente barata y las visitas al vete tampoco.
Entonces, yo entiendo por lo que estás pasando pero también creo que te han dicho más arriba que igual hay soluciones antes que devolverlo. ¿Un educador o un etólogo en este caso me parece lo más adecuado o sino una cinta de esas de correr para que desfogue mientras estáis en casa y se canse?
Ahora bien, también entiendo la frustración de las protectoras pero también veo que tienen mucho complejo de superioridad moral. Aunque les moleste que haya casos así y que te pongan en una lista negra (porque al fin y al cabo, devuelves un perro que ta habías llevado un año atrás) también es su labor buscarle un buen hogar. Yo seguiría presionando y les recordaría que ellas también tienen la responsabilidad de asesorar a los que adoptan, porque luego pasan cosas como estas.