Me acabo de dar el batacazo más grande de toda mi vida.
Conocí a mi pareja hace 3 años. Yo había salido de una larga relación que no llevaba a nada y a pesar de que había pasado poco tiempo apareció en mi vida sin más y nos enamoramos muy rápido. A los pocos meses nos fuimos a vivir juntos. Todo ha ido muy rápido siempre, también en parte porque ya tenemos una edad y a veces entran un poco las prisas por tener tu propia casa, casarte, formar una familia… Al menos es lo que yo siempre he deseado.
En una relación al principio siempre salen las típicas conversaciones de temas del futuro y los dos estábamos de acuerdo que queríamos lo mismo.
Después de un tiempo largo decidimos empezar con la búsqueda de un bebé.
Nos iba bien y nos hacía mucha ilusión empezar a formar nuestra familia.
Pero el positivo no llegaba… y pasaban los meses y los meses y nada.
Cada vez que iba al baño y veía las bragas manchadas me daba un bajón enorme. Para una mujer que está esperando con ansias el momento y ve que no llega es la peor sensación del mundo.
Así estuvimos más de 1 año, cuando le propuse que fuéramos a una clínica para ver que estaba pasando y nos hicieran los exámenes pertinentes pero él no estaba muy por la labor, siempre ponía pegas, que esos tratamientos son muy caros, que no podíamos permitírnoslo etc …

Ya un día exploté y le dije que parecía que no tenía mucho interés en ser padre. Tuvimos una discusión bastante gorda y ahí fue cuando me reveló que el no podía ser padre, que era estéril.
No podía creer lo que estaba escuchando, al preguntarle que cómo sabía eso me contestó que con su ex le pasó lo mismo y al hacerse las pruebas tenía muy baja movilidad de los espermatozoides.
Me quedé paralizada y seguimos discutiendo, le recriminé que cómo había podido ocultarme esto después de tanto tiempo y sabiendo desde un primer momento mi deseo por ser madre, según él le dio miedo contármelo porque estaba muy pillado por mí.
Ese mismo día me marché a casa de mis padres y le dije que no quería volver a saber nada de él en un tiempo, que tenía que pensar muchas cosas.
Me siento traicionada, os juro que si me lo hubiese contando desde un principio hubiésemos buscado soluciones, hoy en día hay muchos tratamientos.
Lo tengo muy reciente y por eso estoy tan cabreadísima, pero estoy muy mal y a pesar de todo esto le amo, no sé si podré darle una segunda oportunidad.
Gracias por escucharme.