Estoy dolida y enfadada porque uno de mis mejores amigos no pudo venir a mi fiesta de cumpleaños. Me dijo que estaba súper enfermo con un gripazo de estos que hay ahora y que lo sentía, pero que se quedaba en la cama porque se encontraba fatal y tenía fiebre.
Me supo muy mal, porque me hubiera encantado poder celebrarlo con él. Al día siguiente, estaba preocupada por él y me fui a su casa por la mañana después de hacerle una compra en súper para hacerle una sopita y llevarle un trozo de tarta que sobró de mi cumple.
Cuando abrió la puerta, su cara era digna de salir en una película. Notaba que algo andaba mal, porque cuando le decía que le iba a cocinar una sopa me ponía excusas y no terminaba de abrir la puerta, pero al final entré y vi el percal. Se veía montado una fiestecita con una novieta que se ha echado y con sus colegas. Algunos estaban por ahí, arrastrando la resaca.
Me sentí fatal porque me mintiera y encima yo, quedando como una idiota que preocupada le iba a cocinar y a traer tarta.
Tal cual como fui, me volví a mi casa y desde hace cinco días que ocurrió esto no le cojo las llamadas ni le contesto los WhatsApp. Pero digo yo que si tiene intención de arreglarlo como mínimo podría venir a verme y hablarlo en persona ¿no?
