Yo tengo una situación que se parece un poco a la tuya. También llevo 10 años con mi pareja y quiero pasar el resto de mi vida con él. Nosotros tenemos un bebé.
Él gana unos 2000 euros al mes desde hace tiempo. Tiene un trabajo cómodo, horario de oficina, de lunes a viernes. Yo, hace unos años, monté mi propia empresa. Metí todo el dinero que tenía allí y pasé dos años seguidos trabajando como un animal. De lunes a domingo, sin parar, sin descansar ni un día. Me ha salido bien y en 5 años he pasado de no tener nada a tener 200.000 euros ahorrados, y me planteo comprar una casa, igual que tú.
En mi caso, he sido muy consciente de que no hubiera podido hacer nada de esto sin él. Para empezar, yo me atreví a meter todo mi dinero en el proyecto porque contar con él me daba la seguridad económica de que no me iba a quedar en la calle ni con la nevera vacía. Además, durante los primeros meses la empresa no daba beneficios, como suele pasar. Yo ni siquiera podía ponerme un sueldo. Y él se encargaba de todo, del alquiler, la compra… de absolutamente todo. Me dejaba su tarjeta o me transfería dinero, sin preguntar. Y claro, trabajando tantísimo había semanas que no me daba tiempo a poner ni una lavadora ni a hacer comida. Él se ocupaba mucho más que yo de la casa (normalmente hacia todo a medias y no tenemos problemas con eso). Nunca me lo reprochó.
Por todo eso, yo siempre he pensado que la empresa es fruto del esfuerzo de ambos, aunque él nunca haya puesto un pie en ella. El dinero que entra en casa es de los dos y la casa que compremos será de los dos (de los tres, en nuestro caso). De nuestra familia.
Estoy segura de que todo nos va a ir bien, pero si nos separasemos mañana no sería justo que yo me fuera con 200.000 euros en el bolsillo y él con 20.000, que es lo que hay ahorrado en su cuenta. Lo que yo he ganado ha sido también gracias a él.
Como te pasa a ti, yo también miro más el dinero y también me pone nerviosa eso de comer de restaurante o pedir comida a domicilio sin motivo, por vagancia. Para eso viene bien tener un proyecto de ahorro conjunto, marcar unos objetivos comunes. A mí me funciona.
Suerte, y que la avaricia no te impida ver la suerte que tienes, en todos los sentidos. Os deseo lo mejor.