Me estoy replanteando dejarme el gimnasio, de verdad os lo digo, con lo que me costó apuntarme…
Llevo viniendo desde abril y todo había ido mucho mejor de lo que me esperaba, me daba muchísimo miedo encontrarme incómoda, juzgada u observada y la verdad es que ninguna de esas. Hasta la semana pasada que se apuntaron dos chicas que me están haciendo mis horas favoritas del día imposibles.

Yo soy una chica muy grande, peso más de 100kilos y no es que sea yo muy coordinada, me encanta bailar, pero eso no significa que lo haga bien. Así que yo siempre me pongo al final del todo, hago poco ruido y me lo paso bien a mi manera y a mi bola. Pues bien, la última semana de junio se apuntaron dos chavalas súper jóvenes (no tendrán mas de 20 años) que se pasan la clase dándose la vuelta para mirarme, riéndose de mí y haciendo comentarios por lo bajini que escucho perfectamente.
Yo creía que esto ya lo tenía superado, pero al parecer las inseguridades siempre están esperando a la vuelta de la esquina.
Me estoy planteando seriamente dejarme el gimnasio o si no dejar las clases de zumba y probar otra cosa.