Llevo casi dos años con mi pareja y últimamente me estoy replanteando bastante la relación porque siento que la convivencia me está afectando mucho emocionalmente.
Él tiene cambios de actitud muy bruscos. Hay momentos en los que es súper cariñoso, divertido y estamos genial, pero otras veces se enfada por cualquier cosa, incluso por bromas sin mala intención. También critica muchísimo a la gente, habla mal de casi todo el mundo y de repente puede soltarme comentarios desagradables a mí también.
En casa tiene muchas manías con el orden y cómo se colocan las cosas. Por ejemplo, si dejo algo fuera de sitio le molesta y me lo dice, pero no algo desordenado sino donde él dice que deben estar las cosas como por ejemplo, el mando de la tele detrás de un cojín, etc, las mantas perfectamente dobladas, que no deje marcas de balletas al limpiar el lavabo, etc.
Cuando discutimos o algo me duele, muchas veces me deja en visto durante horas o me deja de hablar. Y luego actúa como si no hubiera pasado nada. Soy casi siempre yo la que acaba acercándose, preguntándole qué le pasa o intentando arreglar la situación. El otro día le dije que me había puesto triste que me dejara en visto y sin hablarme, y me respondió literalmente: “¿me tenía que dar pena? ¿por qué?”.
También noto mucha frialdad cuando estoy mal. Cuando he estado enferma, en vez de cuidarme o tratarme con cariño, me ha tratado bastante mal hasta hacerme llorar. Por ejemplo una vez que estuve a punto de que me ingresaran porque tenia una gastroenteritis brutal me decía que ya estaba harto y se iba y me dejaaba sola todo el día. Y si intento hablar seriamente de cómo me siento, normalmente evita el tema, no quiere profundizar y cambia de actitud poniéndose cariñoso de repente, como si así ya se solucionara todo.
Lo que me tiene confundida es que luego tiene momentos muy buenos conmigo. Y claro, me da muchísima pena pensar en dejar la relación porque recuerdo esos momentos donde está atento, gracioso y cariñoso y pienso que quizá no se da cuenta realmente del daño que me hace o que simplemente tiene muy mala gestión emocional.
Pero al mismo tiempo yo cada vez me siento más tensa en casa, más pendiente de no equivocarme y como angustiada.
