Si empiezo este texto diciendo que echo de menos todo, ¿sonará muy dramático? Quizás es una manera de hiperbolizar lo que me lleva pasando meses.
Empezaré haciendo un breve resumen para poner en situación. Lo dejé con mi pareja hace un año y dos meses. Fue la típica situación de «el amor NO lo vale todo». Yo lo dejé después de pensarlo muchísimo, pues la relación se estaba volviendo algo dañina para mí. Él no se lo esperaba, y quiso hacer contacto cero por un tiempo (dos meses, aproximadamente). Pasado ese tiempo, retomamos el contacto, hablamos, quedamos. Por razones de trabajo tuve que irme a vivir a otro lugar, pero él vino a visitarme una o dos veces.
Aquí vino lo que quizá estaba mal… Estábamos más distantes, pero seguía habiendo intimidad. Cuando venía a verme, dormíamos juntos y seguíamos teniendo relaciones sexuales. Todo casi igual que cuando éramos pareja. Estuvimos así hasta septiembre, la última vez que me visitó. Ahí noté que le sonreía más al móvil, intentaba ocultármelo, se acostaba super tarde, y no tuvimos intimidad. Hace un mes, más o menos, supe por qué: estaba conociendo a otra chica.
Bien, genial, sé que nosotros lo dejamos y que para mí llegaba la hora de pasar página, igual que lo hizo él. Pero, adivinen qué… NO HE PODIDO. Desde septiembre he pasado los peores meses de mi vida en años. He conocido a un chico, pero siento que no es mi momento para conocer a nadie. No estoy al cien por cien con él. Me encuentro super triste todo el tiempo, pensando solo en mi pasado con esta persona. También tuve con él una conversación de esas que parecen las «últimas», en la que lo felicité por su nueva relación, nos dijimos cosas super bonitas, así que pensé que ahí iba a comenzar definitivamente mi cierre, pero siento que este cierre se está alargando muchísimo.
Echo de menos la cotidianidad con esa persona, despertarme a su lado, los planes que teníamos de futuro, sentir que tenía, además de pareja, un mejor amigo con el que poder viajar, hablar de mil cosas, hacer nuestro deporte favorito juntos… Y ahora, además de sentir que lo dejamos, siento que vamos a distanciarnos, cosa que no me gustaría.
Vuelvo en verano a mi lugar de origen (sigo trabajando lejos), y tengo la horrible sensación de que va a ser un calvario, porque será el primer verano en el que no hagamos ningún plan. Me va a doler muchísimo no verlo tanto como quisiera, saber que, si acaso, me dedicará una o dos horas, si su relación se lo permite.
No sé, estoy muy triste, no sé si no estoy gestionándolo correctamente, pero me parece una eternidad el tiempo que llevo así. Encima, el pobre chico que estoy conociendo es un sol, pero siento que no le correspondo, y eso me hace sentir peor aún.
No sé qué más hacer… ¿Alguna recomendación? ¿Y alguna otra sugerencia sobre qué hacer en verano, cuando tenga todo el tiempo del mundo, y tenga la horrible sensación de que lo voy a pasar peor que ahora?
Toda ayuda es bienvenida. Gracias por leer.
FDO: una chica que adora el RosaChicle.
